martes, 12 de octubre de 2010

MALAGA. ¿Quién se acuerda del Guadalmedina?. (MALAGAHOY)

Cinco años después de que Ciedes asumiese la actuación sobre el río como una prioridad, la misma sigue sin impulsarse de manera decidida. Todas las administraciones siguen esperando un informe del Cedex encargado a finales de 2007

SEBASTIÁN SÁNCHEZ / MÁLAGA | ACTUALIZADO 12.10.2010 - 10:03
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El cauce del río Guadalmedina a su paso por la ciudad.

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28 de noviembre de 2007, la Fundación Ciedes anuncia el encargo de un estudio al Cedex sobre el río.

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Fijada la atención de las administraciones públicas en tratar de hallar las fórmulas con las que evitar el naufragio de parte de los proyectos prometidos en los últimos cuatro años, pocos son ya los que entre sus pensamientos incluyen una intervención no hace tanto era añorada y ensalzada por su trascendencia: la recuperación del río Guadalmedina. El protagonismo que se dio a esta actuación, objeto de agrias y duraderas polémicas entre instituciones, se ha ido diluyendo con el paso de los meses con un azucarillo en agua caliente. Y lo que se anunció como proyecto estrella del II Plan Estratégico de Málaga, impulsado por la Fundación Ciedes, se mantiene en la sombra.

Hoy, ¿quién se acuerda del Guadalmedina y su recuperación para la ciudad? ¿Quién osa plantear una iniciativa con la que sanar la que para muchos es una cicatriz histórica de la urbe? Estas mismas preguntas debieron hacérselas casi tres años atrás los entonces responsables de los organismos públicos que hoy siguen integrando la Fundación Ciedes, alianza institucional que si bien mantiene su ojo puesto en este proyecto, no transmuta el interés en hechos concretos. Y son las mismas cuestiones que trata de resolver la ciudad desde siglos atrás.

Tres años hace casi desde que el Gobierno central, en la figura del subdelegado, Hilario López Luna; la Junta de Andalucía, con su entonces delegado del Gobierno, José Luis Marcos, y el Ayuntamiento de Málaga, con el alcalde, Francisco de la Torre, anunciaron públicamente la decisión de Ciedes de encargar a un organismo dependiente del Ejecutivo central, el Cedex, un estudio objetivo y riguroso sobre las opciones de futuro sobre el río. El documento debía poner sobre la mesa las potencialidades de la obra de regeneración en el cauce, ya fuera con su embovedamiento, como se había planteado en el pasado, o su mantenimiento como cauce abierto y con agua. Pero hasta la fecha ningún resultado.

Al menos ninguna conclusión válida. Porque es cierto que el Cedex hizo un estudio pasados casi dos años desde que se produjese el primer encargo, pero el mismo era inútil. ¿Por qué? Porque los datos hidrológicos sobre los que sustentaba sus determinaciones eran antiguos, algunos incluso de 1989. Esta circunstancia obligó a Ciedes a, en una reunión celebrada el 9 de febrero pasado, volver a remitir la documentación y datos necesarios al organismo estatal para el diseño de tal trabajo.

¿Y qué ha pasado desde entonces? En estos ocho meses nadie tiene respuesta a la pregunta. Ni el subdelegado del Gobierno ni los miembros de la Fundación Ciedes consultados por este periódico tienen novedad acerca del encargo realizado ni de los plazos que se estiman para conocer la decisión del organismo estatal.

Entre ellos, algunas voces discrepantes con la situación actual. Otro de los organismos integrantes de la Fundación Ciedes es "Hay que darle más apoyo, no tanto en la financiación, pero sí en un acuerdo para proyectarlo y buscar el consenso de todos los implicados", señaló el secretario general de la Confederación de Empresarios de Málaga (CEM), Javier González de Lara. Por su parte, los presidentes de las federaciones de asociaciones de vecinos Unidad y Cívilis, Ramón Carlos Morales y Antonio Fuentes, respectivamente, tachan la situación de "insostenible". En esta misma línea, el presidente de la Autoridad Portuaria, Enrique Linde, dijo que se trata de una intervención "de trascendencia histórica al llevamos demasiado tiempo sin meterle mano".

De la complejidad de la actuación dio buena muestra el ingeniero militar Jorge Próspero de Verboom cuando, en el siglo XVII, presentó la primera propuesta para desviar el río Guadalmedina y afirmó: "Esta no es obra para una ciudad, sino para un rey". Y desde ese momento el debate sobre qué hacer con el cauce es eterno, sin que se haya logrado un punto de consenso y de cierre. Son muchas las ideas que se han puesto sobre la mesa, pero ninguna ha llegado a fructificar. Y muchos los alcaldes que se han postulado para resolver esta cuestión. De Pedro Aparicio a Celia Villalobos y de ésta a Francisco de la Torre.

El ex regidor socialista encomendó estudiar la viabilidad de la desviación del río y su embovedamiento, pero los técnicos concluyeron que no existían garantías de que pudiera resistir una gran avenida de agua y se optó por reforzar el encauzamiento. La más ambiciosa fue Villalobos, quien aprovechando su investidura en 1999, convirtió este proyecto en uno de sus estandartes para el mandato. En agosto de ese año hizo público un estudio que confirmaba que técnicamente era posible soterrar el cauce al menos en los dos kilómetros de su recorrido. El coste se estimaba en 20.000 millones de pesetas (120 millones de euros).

En la campaña a las elecciones nacionales de 2000, cuando Villalobos era cabeza de cartel del PP, hizo del embovedamiento del río su gran promesa. El coste se disparaba ya a los 492 millones de euros. En 2001, Acusur licitó la redacción de dos proyectos técnicos para desviar el cauce en su parte alta. Y ahí quedó todo. La línea fue continuada por Francisco de la Torre en 2003, cuando dijo que tenía como prioridad avanzar en el proyecto. Pero se encontró con que al año siguiente el PP perdió las elecciones nacionales y con que la Confederación Hidrográfica del Sur fue transferida a la Junta de Andalucía. En su primera comparecencia, el recién nombrado director de la Cuenca Mediterránea Andaluza, Antonio Rodríguez Leal, dejó claro que el embovedamiento era técnicamente inviable y suponía un riesgo.

Desde ese pulso, ambas administraciones han ido flexibilizando sus posiciones y se han mostrado dispuestas a que fuese un organismo neutral el que fijase los límites de una demanda que incluso hizo suya el actor Antonio Banderas: "Si fuera alcalde desbloquearía el embovedamiento del Guadalmedina". Todos lo han intentado, nadie lo ha conseguido.

RONDA. Acinipo viaje al olvido. (MALAGAHOY)

PATRIMONIO EL OCASO DEL YACIMIENTO ARQUITECTÓNICO DE RONDA

JAVIER FLORES / RONDA | ACTUALIZADO 11.10.2010 - 10:27



Tercera ciudad más visitada de Andalucía y una de las zonas más ricas en cuanto a monumentos se refiere, además de una gran belleza paisajística. Ésa es la gran baza que juega Ronda dentro del complicado panorama turístico para poder encontrar un hueco en el mismo. Además, los elogios llegan de todas las administraciones, aunque parece que en algunos casos se quedan únicamente en eso. Y es que el estado del yacimiento arqueológico de Acinipo dista mucho de ser un complejo ejemplar que puede convertirse en un verdadero foco de atención para los turistas que ponen su mirada en el interior de Andalucía.

Considerado como uno de lo más importantes de la región, su teatro ha sido siempre el símbolo que ha identificado al yacimiento y durante mucho tiempo la única evidencia palpable y visible de lo que fue una importante ciudad romana. No obstante, posteriormente se han realizado diferentes excavaciones, que han sacado a la luz y desenterrado las termas y algunas domus o casas de la ciudad. Precisamente, en una de ellas se encontró uno de los lararios mejor conservados del país. Esta estructura se encontraba en el interior de las casas y era una especie de altar o capilla donde se rendía culto a los dioses lares o deidades protectoras de la familia. En este caso, está construido con ladrillos y piedra, que están enlucidas con mortero de cal. Sobre el mismo se había creado un estuco pintado con motivos florales y animales con colores muy vivos.

Ahora, aquel importante hallazgo de la campaña de excavación 2005-2006 permanece en el olvido y en peligro de desmoronarse. Únicamente le habría salvado de semejante futuro el cobertizo artesanal a base de chapas e hierros que decidieron colocarle tras ser encontrado. Fuentes próximas al complejo considera que las intensas lluvias de este año habrían acabado con este larario de no estar cubierto, aunque también reconocen que es necesaria una actuación "urgente" para salvarlo. A pesar de ello, hasta el momento no se tienen noticias que desde la Consejería de Cultura se vaya a autorizar ni impulsar una actuación inmediata a pesar del riesgo existente.

En estos momentos, este importante hallazgo pasa inadvertido para los visitantes que acuden al yacimiento. Y es que lo único que aprecian son unas feas chapas que no dejan ver la estructura original que todavía se conserva.

Pero no es el único aspecto que deja una mala imagen. Los alrededores del teatro se han convertido en un auténtico estercolero que deja una nefasta imagen entre los visitantes, que se ven obligados a pisarlo para entrar a la parte visitable del mismo. Además, el olor que permanece en la ropa tras la visita tampoco resulta nada agradable.

En este sentido, se reconoce la necesidad de contar con un rebaño de ovejas que hagan las funciones de jardinería y que evitaran que el pasto pueda crecer, evitando el alto riesgo de incendio. No obstante, los visitantes reclaman que se limpie o que se evite que los animales puedan concentrarse cerca del teatro o algunas de las estructuras que ya han sido desenterradas.

MARBELLA Marbella rechazará el proyecto de urbanización del hospital si no garantiza aparcamientos gratis. (SUR)

La alcaldesa exige a la Junta de Andalucía que retire de inmediato la barrera instalada en la entrada de las plazas en superficie

12.10.10 - 01:26 -

lunes, 11 de octubre de 2010

MALAGA.- El metro encara la recta final para la apertura de la línea de Carretera de Cádiz. (SUR)

Este tramo y el de Teatinos empezarán a funcionar dentro de un año, y el resto se irán abriendo por fases hasta 2014

11.10.10 - 01:45 -

BENALMÁDENA La transformación del centro de Arroyo de la Miel en un gran bulevar echa a rodar. (SUR)

El Ayuntamiento saca a concurso la creación del paseo peatonal de Pueblosol y ultima los trámites para el futuro parque Antonio Andrade.

La transformación del centro de Arroyo de la Miel en un gran bulevar echa a rodar

El bulevar que atravesará el centro de Arroyo de la Miel por fin parece haber tomado el impulso necesario para ser una realidad, aunque para ello haya tenido que dejar tras de sí demasiados años de parálisis y aún quede por delante algún que otro escollo. La reactivación de las obras de Pueblosol y el reciente visto bueno del Ministerio de Fomento al aprovechamiento como espacio público del terreno ganado con el soterramiento de la línea del Cercanías que discurre paralelo a la avenida Medina Azahara han dado pie al Ayuntamiento de Benalmádena a dar los primeros pasos para la creación de ese gran paseo peatonal que enlazará el futuro parque Antonio Andrade con las avenidas de la Constitución y la Estación.
La piedra angular de este ambicioso proyecto es Pueblosol, en marcha después de casi una década de bloqueo. Mientras la iniciativa privada ejecuta las obras del 'parking' subterráneo de 820 plazas, cuya apertura se retrasará al menos hasta finales de año, el Consistorio acaba de sacar a concurso la construcción de la plaza y el paseo peatonal de 7.027 metros cuadrados que servirán de punto de partida del futuro bulevar. Los trabajos, licitados con un presupuesto de 2,2 millones procedentes del Fondo Financiero para la Modernización de las Infraestructuras Turísticas (Fomit) y un plazo de ejecución de seis meses, podrían arrancar a finales de año o comienzos de 2011, según apuntó el concejal de Urbanismo, Jesús Fortes. «Hemos preferido esperar hasta después del verano para no eliminar la bolsa de 240 aparcamientos en superficie mientras se construye el 'parking' subterráneo, aunque a partir de ahora el comienzo de las obras de la plaza sólo va a depender del proceso de adjudicación del proyecto», aseguró el también teniente de alcalde de Benalmádena.
Más problemas se está topando la otra actuación municipal pendiente en Pueblosol: la construcción del edificio que albergará la Tenencia de Alcaldía (planta baja) y la Delegación Municipal de Bienestar Social (primera y segunda). El concurso convocado para la culminación del inmueble -cuyo esqueleto lleva años paralizado- ha quedado desierto, por lo que el Ayuntamiento ya está preparando un nuevo pliego de condiciones en el que se revisará al alza el presupuesto para intentar captar el interés de las constructoras. En la anterior licitación, se fijó un coste de 535.085 euros, financiados a través de una subvención de la Consejería para la Igualdad y el Bienestar Social de la Junta.
En el caso del parque Antonio Andrade, que tendrá más de siete mil metros cuadrados de superficie, el único fleco pendiente tiene que ver con el canon que el Ayuntamiento deberá pagar al Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) por el uso de los terrenos, o más bien con la rebaja que el Consistorio pueda conseguir a los 60.000 euros anuales fijados inicialmente por el ente estatal. Una vez se salve este escollo, el paseo ajardinado que llevará el nombre del antiguo director de Promoción Internacional de Turismo Andaluz y gerente del Patronato de Turismo de la Costa del Sol (fallecido en 2004) tendrá el camino despejado, puesto que el proyecto lleva año y medio redactado y los 1,2 millones necesarios para su ejecución están consignados a través del Fomit.

MALAGA. Urbanismo negocia con privados dar uso a los solares abandonados. (MALAGAHOY)

Busca convertirlos en espacios para huertos o actividades culturales, como obras de teatro y conciertos · La iniciativa la pondrá en marcha en diez suelos municipales

SEBASTIÁN SÁNCHEZ / MÁLAGA | ACTUALIZADO 11.10.2010 - 01:00
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Imagen de uno de los solares abandonados de Tomás de Cózar.

El Ayuntamiento de Málaga busca el modo de que el engorroso problema que supone tener decenas de solares acumulando basura, suciedad y sin vallar en los diez distritos de la capital encuentren una vía de solución. Para ello, la Gerencia de Urbanismo negocia desde hace semanas con algunos propietarios de parcelas la opción de destinar esos suelos a zonas de esparcimiento ciudadano, ya sea en forma de huertos, especies de cines de barrio o como escenarios de teatro. Una iniciativa que, es seguro, va a ponerse en funcionamiento con una decena de pastillas municipales, desperdigadas una en cada uno de los diez distritos de la ciudad.

En lo que respecta a la posibilidad de suscribir convenios con privados, las dos responsables de la iniciativa, Aurora Zafra y Nieves Fernández, admiten las dificultades que ello trae consigo. "En algunos casos no damos con ellos", exponen, al tiempo que recalcan que se trata de parcelas que "a corto plazo no tienen expectativas". Es decir, sobre las que no parece vaya a construirse.

La bolsa sobre la que se plantea este trabajo es amplia, puesto que en este momento el departamento de Conservación puede tener abiertos unos 300 expedientes de solares descuidados, lo que obliga a la apertura de un expediente que puede terminar en sanción. Aquellos propietarios que opten por aceptar la línea marcada por el Consistorio, tendrían diluida la obligación de mantenimiento, que recaería directamente sobre la Administración local.

"Hay dudas entre los dueños con los que hemos contactado sobre todo ante la posibilidad de que no se les devuelva el terreno", añaden. Y ponen como ejemplo los contactos mantenidos con algunos propietarios de parcelas de Tomás de Cózar, uno de los puntos del centro histórico más abandonados. "Hemos hablado con tres y uno de ellos sí dice estar dispuestos a sentarse y verlo", destaca Zafra.

"El objetivo es que cada solar, dada su ubicación, tengan un uso determinado", expone Fernández. En esta línea, por ejemplo, se busca que en el casco histórico se dé protagonismo a usos "multiculturales", dando cabida a la organización de obras de teatro, proyecciones de cine, exposiciones al aire libre, desfiles de modelo... Mientras, en barrios instalados en la periferia, como Churriana y Campanillas, el exponente serán los huertos urbanos.

La puesta en marcha de esta acción es objeto de una reciente licitación por parte del Ayuntamiento con cargo al Plan Proteja de la Junta. En la misma, por una cuantía de unos 300.000 euros, se plantea la opción de efectuar ciertas obras de reparación en edificaciones y la adecuación de ciertos solares. No obstante, en este concurso no se precisa la localización exacta de estas parcelas. Desde Urbanismo se destaca la complejidad de ello, dado que se mantienen conversaciones con los distritos y con el departamento de Patrimonio de Urbanismo para no elegir solares sobre los que ya se prevea algún tipo de intervención. Lo que sí apuntan es que en el caso del centro, dos zonas son las que tienen más probabilidades, el entorno de El Ejido y la calle Nosquera.

A pesar de que aún resta por detallar esta información, las responsables de la iniciativa confían en que sea una realidad en el primer trimestre de 2011. Lo que sí parecen tener claro es la necesidad de que entes como la Universidad participen en esta propuesta, aportando usos a desarrollar, al tiempo que se hace un llamamiento a los colectivos que así lo quieran para proponer actividades.

domingo, 10 de octubre de 2010

MÁLAGA Arquitectos de la Málaga virtual. (SUR)

Internautas modelan y cuelgan en la Red los edificios más emblemáticos de la ciudad

10.10.10 - 01:48 -

MALAGA. Sacar los colores al Centro. (LAOPINION)

La elaboración de una carta de colores en el año 1997 ha permitido que unos 900 edificios de Málaga recuperen su tonalidad original, la mayoría de ellos en el Centro Histórico y sacando a la luz la primera capa de pintura.

La fachada del convento de las Mercedarias, en la Cruz del Molinillo, ha sido recientemente repintado con un color sangre de toro
La fachada del convento de las Mercedarias, en la Cruz del Molinillo, ha sido recientemente repintado con un color sangre de toro C. Criado
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MIGUEL FERRARY. MÁLAGA
Gris lluvia, tierra Alcazaba, blanco biznaga, rosa árabe, rojo fenicio o moscatel son algunos de los nombres que reciben los 55 colores que forman la paleta utilizada por la Oficina de Rehabilitación del Centro Histórico para recuperar la tonalidad original de los edificios. Son ya más de 900 los inmuebles en los que se han aplicado, la mayoría de ellos en el Centro, permitiendo sacar a la luz el color que recibieron con la primera capa de pintura.

Esta carta de colores, realizada en 1997 por el arquitecto catalán Joan Casadevall a partir de 1.319 muestras de edificios, es uno de los ejes del trabajo de recuperación del Centro por parte del Ayuntamiento de Málaga. Su aplicación no es obligatoria, salvo en los edificios que reciben una subvención municipal para su rehabilitación.

«Para los demás, estamos encima y vigilamos para que no se utilicen colores que sean muy llamativos», explica el gerente de la Oficina de Rehabilitación del Centro Histórico, Francisco Bravo, quien recordó que se han evitado actuaciones muy agresivas, aunque al final el color no se ajuste a los tonos ofrecidos.


El trabajo de la Oficina, dependiente del Instituto Municipal de la Vivienda (IMV), se basa en realizar un informe de color del edificio sobre el que se vaya a actuar. Para ello toma muestras de la fachada y de la carpintería, analizando cuál es la primera capa de pintura, que es la que se quiere recuperar. La propuesta del color suele ser vinculante para la propiedad si quiere recibir la subvención municipal.

Origen
El estudio de color ofrece una guía que resume las tonalidades originales de las fachadas y decoraciones de los edificios históricos. Su variedad cromática tiene su origen en los materiales utilizados, procedente de las tierras calcáreas y dolomíticas de la provincia, para la construcción de los edificios y elaboración de los pigmentos. Así, frente al habitual azul añil de muchas zonas del Mediterráneo, Málaga tiene su propia evolución por su entorno geológico.


Aunque la carta de colores del Centro cuenta con unas gamas cromáticas muy definidas, con 55 diferentes, las grandes familias son escasas: piedra y blanco, amarillo, ocre rojo, rojo, siena natural y azules. Éstas llenan la gran mayoría de las fachadas de los distintos estilos, aunque con predominancia de determinados colores por época.
Las canteras de Prado, Cerro de la Victoria, Churriana y Mijas fueron históricamente las principales abastecedoras de material de obra para la capital. Además hay que incluir la arena, necesaria en la mezcla del mortero, que en muchos casos provenía de las crecidas del río Guadalmedina.

MALAGA. Las tonalidades que definen una época. (LAOPINION)

Rehabilitación. Los estudios de los edificios antiguos del Centro Histórico han permitido sacar a la luz la variedad cromática de la ciudad, pero también descubrir el cambio de gusto estético con la evolución histórica.

Fachada del edificio entre Arcos de la Cabeza y Pozos Dulces.
Fachada del edificio entre Arcos de la Cabeza y Pozos Dulces. C. C.

MIGUEL FERRARY. MÁLAGA Las modas en arquitectura son tan habituales casi como en la ropa. No son ajenas a estos vaivenes estéticos las fachadas de la ciudad. La época histórica en la que fueron construidas han definido el gusto por determinadas tonalidades y así se aprecia en los estudios que se han realizado para determinar el color original de los edificios.


Bajo cuatro o cinco capas de pintura, que casi explican la historia del edificio, se encuentra ese primer color que es hijo de una época. Los edificios barrocos, por ejemplo, que suponen alrededor de una quinta parte de los inmuebles del Centro, con unos 250, tiene sus colores favoritos en los ocres amarillos (29%) y el óxido rojo (28%). También se encuentra una alta presencia de las fachadas en piedra y blanco (25%), lo que casi completa el círculo de los edificios construidos en los siglos XVII y XVIII, ya que son mínimos los inmuebles que se salen de esa gama cromática.


Los edificios construidos a partir de 1830, cuando se impone el estilo neoclásico y ecléctico, representan el grueso de los edificios del Centro, ya que acumulan la mitad de los inmuebles existentes. En esa época se aprecia un cambio de tendencia decorativa, al perder peso los colores del Barroco y tender al uso de otros como los colores piedra y blanco (36%) o el ocre rojo (26%). Además, aparecen otro como el azul, en una cantidad testimonial, pero que se encuentra en el 5% de las fachadas de esta época. Además, a partir de esa época se empiezan a usar el juego de varios colores para resaltar elementos como balcones o detalles decorativos.


A partir del año 1900, cuando se empieza a extender el estilo modernista y regionalista, el tono piedra y blanco se extiende mucho más por la ciudad, hasta estar presente en el 42% de las fachadas de esta época, mientras que le sigue el amarillo, con un 29%.


La popularidad de la familia cromática de piedra y blanco desde el Barroco, especialmente en el siglo XIX y principios del XX, motiva su presencia en casi un tercio de todos los edificios que se han conservado en la ciudad.


El amarillo es también muy popular en el ámbito global, con el 24% del total de los inmuebles históricos del Centro; mientras el ocre rojo predomina en el 21% de las fachadas. La línea de ayuda de la Oficina Municipal del Centro Histórico para recuperar las fachadas pone especial énfasis en volver a utilizar la gama original de colores, lo que ha ido llenando la zona de tonos que habían quedado olvidados.

MALAGA. El pulmón verde ganado al mar. (MALAGAHOY)

La ampliación del puerto de Málaga a finales del siglo XIX, que impulsó el político malagueño Cánovas del Castillo, costó 6 millones de pesetas y permitió construir el Parque de Málaga

RAQUEL GARRIDO | ACTUALIZADO 10.10.2010 - 07:37
    ‘málaga hoy’ y el archivo histórico repasan la evolución del paisaje de la provincia. / donación gonzález edo
El auge que experimentó el tránsito marítimo de Málaga en la primera mitad del siglo XIX durante la etapa de desarrollo económico liderado por empresarios como Larios, Heredia o Loring hacía patente la necesidad de su reforma mucho antes de que se planteara. Fue el entonces presidente del Consejo de Ministros, Antonio Cánovas del Castillo, quien impulsó un ambicioso proyecto para ampliar el recinto portuario y conformar la estructura moderna que ha conservado hasta la actualidad.

La idea visionaria del político malagueño se convirtió en una realidad gracias al proyecto que el ingeniero Rafael Yagüe terminó en el año 1876. Su propuesta incluía el diseño de un puerto amplio que contemplaba la construcción de los muelles 1 y 2 tras una compleja obra para la época que hacía necesario ganarle al mar unos 150 metros de longitud. Todo un reto. Sólo había un inconveniente: la financiación. Unos 6 millones de las pesetas de entonces que obligaba a vender parte de esos terrenos conseguidos al rebajar la línea de muelle.

El escollo parecía solucionado cuando sobrevino una grave crisis que únicamente se pudo salvar gracias a que el Estado adelantó el dinero necesario a la entonces Junta de Obras del Puerto para que pudiera terminar la obra. Ese último empujón al proyecto por parte de Cánovas del Castillo evitó que hubiera que vender los terrenos ganados al mar y que fueran regalados a la ciudad para construir el que hoy es uno de los jardines de flora subtropical más importantes de toda Europa. Fue, según el ingeniero técnico industrial y miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo, Manuel Olmedo Checa, “el mayor cañonazo urbanístico de la época” en el que se trataba de aprovechar una superficie de 900 metros de largo por cien de ancho.

Pero aunque la plantación del parque comenzó en 1899, el terreno se había empezado a rellenar veinte años antes con los restos del derribo que se llevó a cabo de las casas de la falda sur de la Alcazaba y los acarreos que se extrajeron tras el dragado del cauce del río Guadalmedina. Para construir las escolleras de los nuevos diques del puerto se utilizó, en cambio, el material procedente del monte de El Morlaco que tuvo que ser llevado en barcazas hasta el puerto y más tarde por tierra desde la cantera de Almellones, en el barrio de El Palo.

La ciudad recibía esta majestuosa obra por parte del Estado el 2 de agosto de 1897 y, paradojas de la vida, justo seis después el que fuera su mayor impulsor murió asesinado a manos de un anarquista italiano cuando veraneaba en el balneario guipuzcoano de Santa Águeda. Varias remodelaciones más le siguieron hasta que hace varios años comenzó un ambicioso plan para mejorar el puerto tras dos décadas de continuados retrasos.

MALAGA. El hotel de Moneo, querido por las instituciones pero rechazado por varios colectivos. (ELMUNDO)


Recreación del hotel de Moneo. | ELMUNDO.es

Recreación del hotel de Moneo. | ELMUNDO.es

El proyecto de hotel diseñado por el prestigioso arquitecto Rafael Moneo y previsto por Promociones Braser en la calle Hoyo Esparteros, junto al río Guadalmedina, cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Málaga y Junta de Andalucía, pero tiene el rechazo de algunos colectivos sociales como la Asociación de Defensa del Patrimonio Málaga Monumental, la Asociación de Monitores Medioambientales Almijara y la Asociación para la Defensa y Difusión del Patrimonio de la Costa del Sol Occidental, Cilniana.

Las administraciones públicas acordaron recientemente modificar el Pepri Centro en la orilla este del río Guadalmedia para regularizar las edificaciones que ahora están fuera de ordenación e incrementar la altura establecida, lo que posibilitará la aprobación del proyecto impulsado por Braser, el cual prevé la construcción de un hotel de ocho plantas, más baja más ático, el doble de lo actualmente permitido.

En estos momentos la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Málaga trabaja en la elaboración del estudio requerido por la Consejería de Cultura de la Junta para iniciar la modificación del planeamiento y en breve comenzarán las reuniones de la comisión técnica prevista para hacer posible dichos cambios, según confirmaron a este periódico fuentes de Urbanismo.

La altura máxima posible hasta ahora es de cinco plantas, pero el Consistorio ha instado la revisión de toda la fachada del río desde calle Cisneros hasta el colegio público Luis de Góngora.

El acuerdo institucional ha activado una movilización ciudadana en las redes sociales y hasta el momento se han reunido 160 firmas en un manifiesto contrario a la construcción del hotel, ya que se considera que la elevación generalizada de alturas en el margen izquierdo del río «consolidará una barrera física y visual, iniciada en décadas pasadas, que dividirá para siempre la ciudad moderna de la histórica, con el peligro de iniciar un efecto dominó de impredecibles consecuencias».

Muestra de la arquitectura malagueña

Este documento recuerda que en los terrenos previstos para el hotel «tan solo queda un edificio, conocido como La Mundial, que formaba parte del catálogo de edificios protegidos del Ayuntamiento de Málaga, pero que recientemente descatalogaron para allanar así el camino». Se trata de «una valiosa muestra de la arquitectura malagueña decimonónica que, con sus cierros curvos y su abigarrada rejería, hace de contrapunto al sobrio Mercado de Atarazanas». Dicho edificio será derribado para posibilitar la construcción del hotel.

Asimismo, los firmantes del denuncian «la destrucción de una parte significativa de la trama del centro histórico a pesar de estar protegida como BIC», pues desaparecerá la actual plaza triangular, en la cual se instalaron los esparteros a partir de 1728, en un espacio en forma de V delimitado por el desaparecido castillo de San Lorenzo, la plaza de Arriola y el paredón del Guadalmedina. La forma de la plaza quedó así condicionada por la actividad –en ella se maceraba el esparto– y por la construcción de talleres, almacenes y viviendas, algunas todavía en pie.

No obstante, el manifiesto aclara que los firmantes no están en contra del edificio proyectado por Moneo, «sino del lugar elegido para levantarlo», pues consideran que hay en la ciudad ubicaciones «mucho más idóneas donde su encaje urbano sería menos problemático».

A su juicio «resulta paradójico que nuestros políticos se unan por primera vez para ir en contra de los ciudadanos» y defiendan en su lugar «intereses particulares».

Por su parte desde el Colegio Oficial de Arquitectos de Málaga se considera positiva la intervención de Moneo en la zona, pero se cuestiona que sea precisa la modificación del Pepri Centro, pues con el proyecto hotelero se podía justificar la posibilidad de hacer una excepción puntual y permitir el exceso de altura sin necesidad de revisar el Plan Especial del Centro.