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viernes, 3 de junio de 2011

Nociones de arqueología sentimental (Málaga Hoy)

Hay ruinas que funcionan como faros en el paisaje, con la capacidad de hacer encontrar a uno el mejor camino hacia sí mismo l Algunos de los rincones donde la vida transcurrió no hace mucho son ya como foros romanos o dólmenes megalíticos l La piedra pone coto a la memoria en Málaga

| ACTUALIZADO 03.06.2011 - 01:00
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No es una prisión ni nada relacionado con Edgar Allan Poe: lo que fue el Centro de Exposiciones Sur hoy se cae a trozos.

NO hay placer mayor para alguien que ama los libros que visitar la antigua biblioteca de Éfeso. Un cristiano siente en la Vía Dolorosa de Jerusalén que forma parte de algo infinito y eterno. Para un actor no debería haber templo más honorable que el Teatro de Dioniso en Atenas, ni para un médico el Asclepeion de Pérgamo. El Mediterráneo cuenta con numerosos testimonios arqueológicos que explican de dónde venimos y, lo que causa aún mayor admiración, a dónde vamos. Por su situación geográfica y su devenir histórico, Málaga también. Lo que ocurre es que aquí, con excepciones honrosas como la del Teatro Romano, la mayor parte de la arqueología está arrasada, olvidada, sepultada o ignorada, desde las moradas de íberos y fenicios hasta los callejeros árabes y judíos, a la espera de que alguna administración invierta los recursos necesarios para su recuperación. Afortunadamente, queda otro tipo de ruina en la que uno puede reconciliarse con la historia personal: la que se convierte en objeto de estudio de la arqueología sentimental, es decir, la que componen los restos de los lugares (entonces enteros y operativos) en los que uno, no hace demasiado, vivió, creció, sintió, pensó y hasta fue feliz. Cada uno tiene sus particulares ejemplos al respecto, porque la arqueología sentimental, como la esposa y como la ropa interior, no se comparte. En otros artículos he escrito largo y tendido sobre algunos de mis más entrañables casos íntimos, desde los cines Astoria y Victoria hasta algunas tabernas a las que me llevaba mi padre de niño (para tomar un zumito, mal pensados) hoy reconvertidas en bazares chinos. Pero recientemente pasé en coche por el antiguo Centro de Exposiciones Sur, junto a lo que fue la Renfe, y al ver todos aquellos muros repletos de desconchones, las vidrieras reventadas, las rejas instaladas para evitar la intrusión alevosa y el aroma general a dinamita, a derrumbe y a nido de insectos y ratas, pensé, un momento, aquí está mi iglesia excavada en las montañas de Konya, mi pirámide de Egipto, mi catedral / mezquita / museo de Santa Sofía en Estambul, mi foro romano de Baelo Claudia, mi pila bautismal bizantina en Tuburbo Majus. Sólo que yo sí estuve aquí mientras esta especie de Casa Usher salida de las sombras tuvo sus puertas abiertas: en su interior vi por primera vez a la Fura dels Baus con Manes (¿recuerda alguien aquel espectáculo brutal?, debió ser por el 93), asistí a varios conciertos, pasé algunos veranos de mi infancia gastando el tiempo con atracciones y juegos y llegué a conocer a algunos que luego fueron amigos cómplices y duraderos. Ahora, al ver tan emblemático edificio dejado a su suerte, varado como una ballena junto a la estación de autobuses, uno siente que comparte algo de esa misma ruina y da la razón, qué remedio, a los aguafiestas que advertían de que aquello no podía durar para siempre.

Dicen que el Ayuntamiento quiere recuperar el edificio. Que lo ha propuesto como local de oficinas para el Imfe y como instalación de locales de ensayo para grupos de música (igual son las bandas de la Semana Santa las que terminan aquí). También fue propuesto como sede de la Escuela de Arquitectura. Sería un gustazo verlo de nuevo en marcha, si es posible con una utilidad de interés verdaderamente público. Pero quién sabe: faltan tantos rascacielos y tantos museos de museos por construir que a cualquier muro puede tocarle else acabó. Dirán que en Málaga hay edificios mucho más importantes a los que reivindicar una recuperación, y tendrán razón. Pero la memoria personal no entiende mucho de la calidad de la piedra. Inspira cierta tristeza no resuelta aún que para construir nuevos espacios haya que abandonar otros, y sobre todo que los primeros no continúen el espíritu y la función de los segundos. Pero así son las cosas: todo fluye, cierto, menos uno mismo.

Comienzan las obras de un centro de interpretación en la villa romana del Faro de Torrox (SUR)

los trabajos del centro de interpretación de los restos de la villa romana del Faro de Torrox , un yacimiento arqueológico declarado Bien de Interés Cultural (BIC) y cuyo origen se remonta al siglo I, han sido iniciados por el Ayuntamiento. La primera fase prevé la sustitución del vallado perimetral de la antigua casa del farero y el recinto adyacente, en el que han aparecido recientemente numerosos dinteles y columnas de un templo.
Además, se limpiarán los restos arqueológicos y se remodelará la casa del farero para convertirla en un centro de interpretación que contará con una sala de recepción de visitas, otra de proyección audiovisual y otra para el desarrollo de talleres, además de zonas en las que se recreará cómo era la vida en la época romana.

sábado, 30 de abril de 2011

MALAGA. Descubren 15 tumbas árabes en la calle Los Negros. (LAOPINION)

Datados desde el siglo XII al XV

Los enterramientos han aparecido en un solar municipal y pertenecen a la necrópolis islámica de Yabal Faruh


Vista general de la excavación en la calle Los Negros.
Vista general de la excavación en la calle Los Negros. Carlos Criado

ALEJANDRA GUILLÉN Un tesoro arqueológico descubierto a pie de calle. Un solar de propiedad municipal, ubicado en la céntrica calle Los Negros, en el barrio malagueño de la Cruz Verde, ha escondido a lo largo de los siglos y bajo toneladas de escombros y maleza un claro ejemplo del mundo funerario de la Málaga musulmana.

Así lo han podido comprobar los arqueólogos de la empresa Taller de Investigaciones Arqueológicas, encargada de realizar la excavación en el solar, que nada más empezar las tareas de limpieza del terreno ha aflorado un conjunto de enterramientos pertenecientes al cementerio árabe de Yabal Faruh, la necrópolis más grande descubierta de Al-Andalus.

Según fuentes, en estos trabajos previos al inicio de la excavación se han localizado dos niveles de enterramientos, pertenecientes a la época almohade y nazarí, (desde el XII-XIII al XV), lo que certifica que la necrópolis islámica estuvo varios siglos en funcionamiento.

Y es que el camposanto de Yabal Faruh comenzó a ser un lugar de enterramiento debido a la actividad que el puerto de Málaga recuperó a partir del siglo XI, que inutilizó la primera necrópolis islámica malagueña, situada junto al mar.

En este solar han aparecido en torno a una quincena de tumbas, donde yacen cadáveres de todo tipo de edades y sexos. Todos los esqueletos han aparecidos enterrados siguiendo el ritual islámico: posición fetal con la colocación del cuerpo de cúbito lateral derecho y con el cráneo mirando a la Meca.

En este primer diagnóstico, los restos funerarios aparecidos en este solar, donde la empresa malagueña Novasoft prevé construir una escuela infantil, representan el conjunto poblacional de la época. Son enterramientos muy simples, con las cubiertas de lajas y algunas con bastidores de ladrillo.

La necrópolis de Yabal Faruh se extendía desde la plaza de los Monos y la calle Altozano hasta la ladera del Monte Gibralfaro, la actual calle Victoria y la zona de El Ejido y la Cruz Verde.

domingo, 27 de febrero de 2011

MARBELLA Marbella excava en sus orígenes. (SUR)

l Castillo se someterá a la primera prospección arqueológica de su historia en busca de restos romanos

27.02.11 - 01:45 -

VESTIGIOS ARQUEOLÓGICOS CON PROYECTOS EN CURSO


Ocurrió como suele pasar con los hallazgos que van cubriendo los huecos de la historia: por casualidad. Un puñado de operarios trabajaban en una zanja en la calle Escuela, en pleno casco antiguo y en las inmediaciones del Castillo de Marbella, cuando las taladradoras alcanzaron un tipo de piedra que no les resultó familiar. A ellos no pero sí al arqueólogo contratado por el Ayuntamiento para la vigilancia de una obra que a priori iba a ser rutinaria. La actuación solo buscaba mejorar las redes y el pavimento de lo que parecía una vía más, pero se acabó demostrando que no era una calle cualquiera. El diagnóstico no pudo ser más sorprendente. El suelo había dejado al descubierto tres elementos que apuntaban a la existencia de un asentamiento romano en la zona: un pavimento, un muro con algunas líneas de sillares y una basa sobre la que se habría sustentado una columna. Oro puro para los historiadores.
Hasta ese momento todos los restos vinculados a esta civilización -caso de la Villa Romana de Río Verde, del siglo I después de Cristo- habían aparecido dispersos por otros lugares del término municipal. Retrotraer los orígenes del pueblo a un primitiva ciudad romana no habían sido más que suposiciones más o menos osadas. Hasta que en agosto de 2009 llegó este golpe de gracia que pondría sobre la pista de un posible giro en el primer capítulo de la historia de Marbella. Lejos de hacer oídos sordos a este descubrimiento, el Ayuntamiento tomó nota del reto que se le abría por delante: la posibilidad de reescribir los orígenes de la ciudad antes incluso del asentamiento musulmán. Y el primer paso, tímido pero decidido, está a la vuelta de la esquina. La Delegación Municipal de Cultura solicitará a la Junta permiso para realizar una excavación arqueológica dentro del propio Castillo.
Será la primera de toda su historia. Según explicó su responsable, la concejala Carmen Díaz, esta intervención, que se acometerá al margen de plan director en tramitación que prevé una puesta en valor más ambiciosa de este monumento del siglo X, permitirá concretar sobre el terreno si realmente hay restos romanos en la zona o si el deseo de los expertos en patrimonio ha ido por delante de la realidad. «Los trabajos se realizarán en una zona próxima a la muralla, en el colegio de El Carmen, pero sin que afecte a los elementos de consolidación», adelantó sobre los pormenores de la actuación, presupuestada en 5.000 euros, que podría ayudar a cubrir definitivamente los vacíos del pasado de Marbella.
Estudio por capas
En concreto, los arqueólogos realizarán un estudio estratigráfico. Esto es, un análisis de cada una de las capas que se superponen bajo tierra atendiendo a su antigüedad y que busca documentar la presencia de sillares. «Es un primer paso fantástico para dar respuesta a la pregunta de dónde están los orígenes del pueblo», valoró Catalina Urbaneja, presidenta de la Asociación Cilniana, que trabaja desde hace quince años por la defensa del patrimonio histórico de la Costa del Sol. «Los musulmanes fueron los grandes recicladores de la historia, todo lo reutilizaban, y podremos conocer si parte de los materiales del Castillo pertenecen a algo que había anteriormente y que se destruyó», apuntó la cabeza visible de un colectivo de más de 200 socios que en los años del gilismo, cuando se vapuleó el patrimonio histórico local, alzaron la voz para evitar más tropelías de las que cometieron.
La expectación es máxima. Cree que la primera excavación en las inmediaciones de la fortaleza mandada a construir por Abderramán III contextualizará los años donde pudo germinar la ciudad, especialmente si se da continuidad a los restos que asomaron hace un año y medio en calle Escuela. Lo describe así: «Se intuyó un pequeño graderío que parecía que continuaba y que puede ser parte de una acrópolis». Y si los resultados no son tan buenos como lo esperado, al menos podrán orientar a los expertos para buscar nuevos puntos para futuras excavaciones. «La pena es que no se haya hecho antes pero estando donde está es difícil. No se puede desmontar el Castillo entero», bromea Urbaneja.
No son los únicos proyectos para el Castillo, el gran desconocido para los visitantes e incluso para muchos vecinos de Marbella. El Ayuntamiento tiene en cartera un plan director que empezó a elaborarse en la época de la comisión gestora y que está pendiente de pasar el filtro de la Junta. Tras algunas modificaciones que requirió la Consejería de Cultura, que tutela uno de los BIC mas importantes de la ciudad, parece que su futuro se despeja. Los frutos no se verán de un día para otro. El horizonte que plantea el documento, que incluye medidas para conocer el estado real de la fortaleza y sus murallas y para frenar su deterioro, se plantea para su desarrollo a lo largo de una década. Esto es, será una especie de hoja de ruta que pone negro sobre blanco qué cosas se pueden hacer y cuáles no en el monumento y en su entorno.
Ahí se incluirán, huelga decirlo, más prospecciones arqueológicas que arrojen luz sobre las primeras civilizaciones que pusieron sus ojos en la ciudad. El consenso entre las administraciones local y autonómica y las inversiones de ambas serán decisivas para que su puesta en marcha no se eternice. A medio plazo el Ayuntamiento también trabaja en una actuación para sacar a flote la Villa Romana de Río Verde, que acaba de cumplir dos años cubierta por unas lonas y grava para preservar los mosaicos a la espera del proyecto de instalación de pasarelas por parte de la Junta, que no termina de arrancar. Mientras, el equipo de gobierno ha diseñado una actuación que costará 400.000 euros. Incluiría un nuevo cerramiento y la colocación de una cubierta en este valioso yacimiento.
En este caso no se acometerá íntegramente con fondos propios. El informe, según indicó la delegada de Cultura, ya está en los despachos del Ministerio de Fomento, administración a la que se ha pedido la financiación con cargo al 1 por ciento cultural de la obra del soterramiento de la A-7. De esta misma partida ya ha salido parte de la inversión para otro de los monumentos de más entidad que aún perduran en el término municipal: la Basílica Paleocristiana de Vega del Mar, que data del siglo IV. En abril comenzarán los trabajos, cofinanciados por Fomento y el Consistorio y que supondrán un desembolso de 177.000 euros.
En suma, comprenderán la consolidación del yacimiento con la instalación de nuevo vallado, iluminación y protección de la pila bautismal y de las excavaciones. «Siempre ha sido el más abandonado», se lamenta la presidenta de Cilniana, que anima a las autoridades a ser más ambiciosas en ambos yacimientos arqueológicos para ir arrojando más luz a la historia. En el de la villa romana, apunta a un solar hacia al norte en el que se deberían realizar prospecciones y, en la basílica, a continuar hurgando en unos restos romanos dispersos que se encontraron en una parcela anexa. «Sería muy importante para cambiar el perfil turístico de la ciudad, para dar a conocer todo el potencial cultural», añade.
Esa es la senda que ha iniciado en estos años, desde que los gobiernos del GIL pasaron a la historia, el Ayuntamiento. «Sabemos que queda mucho por hacer pero lo importante es ir dando pasos», reconoce la concejala de Cultura. Ese cambio en la sensibilidad hacia el patrimonio no solo se nota en las actuaciones sobre la mesa. También en el gesto de algunos vecinos, que animados por esta bocanada de aire fresco en la gestión municipal han entregado algunas piezas arqueológicas encontradas en recovecos de la ciudad para que engrosen la futura sala municipal. «Queremos que el patrimonio esté siempre presente. Que se hagan estudios y que se conozca», añade Díaz. Esfuerzos para que Marbella presuma de sus orígenes.

domingo, 20 de febrero de 2011

MALAGA. El metro saca a la luz la historia. (LAOPINION)

Las excavaciones realizadas a lo largo de la línea 1 del metro han descubierto importante hallazgos.

La construcción del metro ha abierto un importante número de calles de las que apenas se tenían vagas referencias sobre los posibles yacimientos arqueológicos existentes.
La construcción del metro ha abierto un importante número de calles de las que apenas se tenían vagas referencias sobre los posibles yacimientos arqueológicos existentes. L.O.

MIGUEL FERRARY. MÁLAGA
La vida está llena de paradojas, como que el sistema de transporte más moderno sirva para descubrir el pasado de la ciudad. La oportunidad que ha supuesto la construcción del metro para hacer excavaciones arqueológicas está siendo bien aprovechada, con cinco grandes yacimientos localizados hasta ahora y numerosos elementos salpicados a lo largo del trazado del túnel de la línea 1.
Talleres de Arqueología es la empresa encargada de sacar a la luz esos trozos de historia de los que apenas se tenían algunos retazos. Callejones del Perchel, la Explanada de la Estación, la calle Poeta Muñoz Rojas, Santa Marta y La Unión conforman estos cinco puntos de este recorrido histórico que ha puesto sobre la mesa el importante pasado comercial e industrial de la ciudad.

Entre las principales conclusiones que han aportado estos descubrimientos está la importancia de la Cruz del Humilladero y del Perchel como zona fabril, donde se concentraban desde la época romana, y continuada todavía en la época nazarí, la producción de vasijas y recipientes de barro. Curiosamente, es una zona donde se instalarán las industrias malagueñas en el siglo XIX.

Este desarrollo nació a la sombra de la principal entrada comercial a la ciudad desde el Valle del Guadalhorce y acceso natural por tierra a Málaga. La calle La Unión era ya en la época romana, sobre el siglo I a. C., una zona de producción de vasijas para almacenar y transportar el preciado garum, que se fabricaba dentro de la ciudad.

Con el tiempo, la actividad de los hornos de alfarería se desplazó más cerca de la ciudad. El entorno de la estación María Zambrano se ha revelado con una importante concentración de hornos de la época nazarí (siglo XIII), mientras que en la calle Santa Marta, algo más alejada, había una necrópolis de la misma época.
El camino de entrada a Málaga se mantiene por la misma vía con el paso de los siglos, aunque cambia la configuración del extrarradio. Hay más viviendas con pequeñas huertas en de la época nazarí, situadas en la parte sur.

Conforme el metro se acerca al centro ha ido descubriendo más aspectos, como los restos bajo Callejones del Perchel. La muralla defensiva, con una torre octogonal, es uno de los elementos más valiosos localizados hasta ahora. Por allí se entraba a la ciudad y continuaba un camino que iba directo al mercado y pasaba por el Guadalmedina a la altura del Centro de Arte Contemporáneo. La configuración actual de la calle, en cambio, es fruto del siglo XIX, en el que se cambió el sentido de la antigua vía para adaptarla al reparto de terrenos para instalar la siderurgia de La Asunción.

El Perchel, pese a ser una zona casi en el extrarradio, tenía un alto grado de desarrollo urbano en la época árabe, con un ingenioso sistema de alcantarillado que conectaba las viviendas con una canalización central bajo la calle.

Previsión

La continuación de la línea 1 hasta La Malagueta hace previsible que se encuentren más restos. Los primeros que se esperan será junto al aparcamiento de la avenida de Andalucía, donde ya se encontraron restos árabes y romanos durante su construcción. Además, la parte norte de la Alameda, por donde irá el túnel del metro, era el límite del puerto histórico, y se pasará bajo la plaza de la Marina, con restos nazaríes y cristianos.

Cultura protege los restos en Callejones

La Consejería de Cultura ha protegido los restos encontrados bajo Callejones del Perchel, que forman parte del sistema defensivo de Málaga en el siglo XIII con una muralla y una torre octogonal. Estos restos son los únicos que, por ahora, han sido valorados por su importancia intrínseca, por lo que la Junta de Andalucía los ha declarado Bien de Interés Cultural (BIC). El resto de los yacimientos, pese a ser importantes, no tenían suficiente valor patrimonial. La declaración de BIC también ha obligado a la Oficina del Metro a alterar el plan de obra previsto para el tramo entre la estación de Renfe y el Guadalmedina, ya que se tiene que respetar este yacimiento. Así, en vez de desmontar los elementos durante la obra para volverlos a colocar en su lugar original tras la construcción del túnel, se ha optado por otro sistema constructivo. La galería se hará mediante el sistema en mina, que lleva a los operarios a excavar directamente bajo los restos. M. Ferrary Málaga

MALAGA. Hornos de alfarería árabe y lápices de ojos. (LAOPINION)

El entorno de la estación de Renfe es una de las zonas con más densidad de restos de la época nazarí.

MIGUEL FERRARY. MÁLAGA El intenso trabajo arqueológico desarrollado a lo largo de la construcción del metro ha dado con zonas de la ciudad donde se han sacado a la luz trozos de la historia de la ciudad y no pocas curiosidades.

Una de las más llamativas se localizó en las almunias –viviendas árabes– situadas en la calle Poeta Muñoz Rojas y Eguiluz. En este entorno convivía una parte importante de la industria alfarera de la ciudad con residencias con pequeñas zonas de cultivos. La distribución urbana era curiosa, ya que la alfarería estaba en los márgenes del camino de entrada a la ciudad que atravesaba las actuales calles de La Unión, Eguiluz, plaza de la Solidaridad y Callejones del Perchel.

Las viviendas o almunias de la época nazarí (siglos XIII al XV) con sus pequeñas huertas, en cambio, estaban en la parte sur del camino y tras los hornos, muy cerca de la antigua línea de costa, que se perfilaba a la altura de la actual Héroe de Sostoa. Las excavaciones realizadas en la zona han sacado a la luz algunos elementos de la vida diaria de los malagueños, en concreto de las mujeres, con un buen número de lápices para pintar los ojos. Curiosamente, son idénticos a los que se utilizan en la actualidad en muchas zonas del Magreb, que mantienen esta tradición.

Justo al lado de estas almunias había una floreciente industria alfarera, como se aprecia por los hornos encontrados junto a la Explanada de la Estación.

Estos elementos se encontraron en bastante buen estado cuando los arqueólogos iniciaron las excavaciones. La primera sorpresa llegó al localizarlos muy cerca de la superficie, ya que lo habitual es que no haya vestigios hasta los 3 ó 4 metros de profundidad, mientras que en esta zona se localizaron a cerca de los 2 metros.

La amplia zona sobre la que se actuó permitió sacar a la luz un importante complejo de hornos de alfarería, con multitud de piezas de vasijas rotas a su alrededor.

Una vez que se limpió la zona, se pudo descubrir que los hornos eran fácilmente identificables y, salvo algunos problemas puntuales por canalizaciones modernas que los atravesaban, tenían buen aspecto.
Otra sorpresa para los arqueólogos fue encontrar una torre de base octogonal en Callejones del Perchel, que defendía la entrada a la ciudad por esa parte y que está acompañada de una muralla de la que sí se tenían referencias de su existencia, pero no de su importancia. Tras ella, comienzan las viviendas con un completo sistema de alcantarillado.

MALAGA. Los secretos del palacio fortaleza. (LAOPINION)

La responsable del patrimonio artístico municipal Fanny de Carranza acaba de publicar un completo libro sobre la Alcazaba.

La arqueóloga y responsable del Patrimonio municipal, Fanny de Carranza, con su libro Alcazaba de Málaga.
La arqueóloga y responsable del Patrimonio municipal, Fanny de Carranza, con su libro Alcazaba de Málaga. Carlos Criado
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ALFONSO VÁZQUEZ. MÁLAGA Hay serias dudas de que los gobernadores, reyes y alcaides que a lo largo de los siglos ha tenido la Alcazaba conocieran este palacio fortaleza tan a fondo como la arqueóloga Fanny de Carranza. Tan sólo don Juan Temboury, el salvador de este monumento, y el historiador Leopoldo Torres Balbás, tendrían un caudal de conocimientos parecido.

La responsable del Patrimonio Municipal lleva desde 1978 trabajando, literalmente, en la Alcazaba, pues su despacho se encuentra desde entonces en una de las torres del recinto. La pasada semana, el alcalde Francisco de la Torre presentó su libro Alcazaba de Málaga, editado por Esirtu, una obra en la que se repasa la historia de Málaga, con la Alcazaba como telón de fondo, y en una segunda parte se realiza una visita explicada al monumento. El libro cuenta además con un glosario. «Está escrito en plan coloquial, no es un libro científico sino más divulgativo, aunque incluye los últimos descubrimientos arqueológicos», cuenta la autora.

La visita expuesta en el libro es una oportunidad única para comprobar que, en general, los malagueños conocemos pocas cosas de la Alcazaba, un palacio fortaleza que todavía está repleto de sorpresas. Algunas de ellas, por cierto, no son visibles al público y pueden verse en este libro. En este reportaje también es posible visitar con la autora los rincones no abiertos, gracias a que controla las más de 130 llaves necesarias para moverse sin problemas por la Alcazaba.

Para empezar, su sistema defensivo es único, el mejor de las alcazabas de su época. «El de Almería tiene tres recintos, uno detrás de otro, la alcazaba de la Alhambra está al final, como la proa de un buque pero la de Málaga tiene tres recintos, uno dentro de otro», explica.

Esta disposición permite que los adarves, los caminos sobre las murallas por las que patrullaban los centinelas, permitan recorrer toda la Alcazaba por sus diferentes sistemas defensivos: las fortificaciones de ingreso, el recinto inferior y el superior, que ya rodea el palacio, accesible sólo por un estrecho adarve o una puerta doble.

En el espacio entre estos dos recintos defensivos, cerrado al público, se encuentra un camino con una preciosa pradera, llena de flores incluso en febrero. Aquí pueden verse las dos mazmorras para prisioneros, con forma de embudo invertido bajo tierra.

La hierba verde y sin cortar, cuenta Fanny de Carranza, es la salvaguarda para los numerosos erizos y camaleones que hay en la zona. «Aquí se mantiene el carácter natural y cuando la pradera empieza a ponerse seca la cortamos». Además pueden encontrarse algunas serpientes, lechuzas y ardillas.
En esta misma zona, con un fastuoso adarve con vistas inigualables al Teatro Romano, se encuentra el pozo Airón, un venero natural de 40 metros de profundidad.

Por este recinto intermedio también se llega a la torre del Homenaje, que desde época árabe cuenta con una imponente puerta con arco tapiada: «El gobernante de la fortaleza tenía que tener una escapatoria sin atravesar la ciudad», señala la arqueóloga. Cuando en época nazarí las técnicas de artillería avanzan y se hace necesario construir un lugar más alto (Gibralfaro), al quedar cerrada esta parte de la Alcazaba la puerta perdió todo su sentido y fue macizada.

El interior de la Torre del Cristo es otro lugar no incluido en las visitas turísticas. La Puerta del Cristo era la entrada al barrio que fueron formando los malagueños tras el terremoto de 1680 y un feroz bombardeo francés, cuando el alcaide, a partir de 1700, decide abandonar la parte alta de la Alcazaba y trasladarse a una construcción en la parte baja que llegaría a tener cinco pisos. A partir de esa fecha, se fue poblando de viviendas.

Resulta difícil imaginar cómo era la fortaleza a comienzos del XVIII, con la imponente mansión del alcaide y los terrenos de la futura Aduana convertidos en huertas (el haza), como casi toda esa ladera de la fortaleza. La propia Torre del Cristo terminó siendo copada por vecinos, como puede verse en una foto del archivo Temboury.

El nombre de la Torre y la Puerta se debe a un Cristo que ocupaba una hornacina conocido como el Cristo de los tres huevos, por los tres huevos de avestruz que le acompañaban, símbolo de la creación. Estaba acompañada esta imagen por un retablo que hoy ha vuelto a su lugar de origen: Archidona.


Una estrecha escalera lleva a la Torre del Cristo, junto a la que pasa el adarve del centinela, que no necesita entrar en esta fortificación. En el interior espera una habitación con baldosas hidráulicas que albergó la Escuela Taller de la Alcazaba y en la terraza, dos gaviotas que arman un escándalo cuando ven interrumpido su descanso, con vistas privilegiadas al Parque y la Bahía de Málaga.

Enfrente queda el recinto palaciego con recias murallas y debajo de la torre, el patio de armas, hoy un descanso de acequias y verdor para los cerca de 300.000 visitantes anuales de la Alcazaba. En los tiempos en los que todavía era un barrio de Málaga, el patio de armas llevó el nombre de la plaza de San Gabriel. Por un antiguo portillo, unido por escaleras de alguna edificación romana, el alcaide, que ya vivía en la parte baja, tenía acceso al patio de armas. Las escaleras y el hueco de acceso se conservan todavía. También pueden encontrarse en la Alcazaba dos silos (confundidos por muchos visitantes con las mazmorras), y restos de piletas romanas que entroncaban, ladera abajo, con las localizadas en el Rectorado.

Los siglos se despliegan con precisión en este palacio fortaleza que esconde muchos más tesoros y curiosidades de las que pensamos, por vez primera en un libro divulgativo realizado por quien es en nuestros días la mejor conocedora de la Alcazaba.

Rincones y piezas de la Alcazaba

La veleta
Rescatada del fuego
Don Juan Temboury rescató de las quemas del año 31 esta preciosa veleta, que coronaba, posiblemente, o la iglesia de la Merced o la iglesia de la Paz, las dos en la plaza de la Merced y ya desaparecidas. La intención del Ayuntamiento es restaurarla e instalarla en algún lugar visible.

La Virgen del Chasco
Imagen conventual
También fue obra de don Juan Temboury la recuperación de esta imagen, dañada durante la Guerra Civil y que perteneció a un convento de Málaga. El propio restaurador la llamó la Virgen del Chasco porque cuando la gente se agacha a verla descubre que la obra no tiene cabeza.

Letrinas
Un alivio de hace diez siglos
Lo sorprendente no es encontrar en el barrio castrense de la Alcazaba letrinas sino que las atarjeas o tuberías funcionen como hace diez siglos. De hecho, si se vierte agua por este agujero, pasa por la zona de los baños y termina siendo conducida fuera de la fortaleza.

La casa del alcaide
El camino del pasado
Las escaleras romanas reaprovechadas conducían desde la mansión del alcaide, instalado en esta zona de la Alcazaba a comienzos del siglo XVIII, hasta el patio de armas a través de un portillón. Desaparecida la casa, el camino ha quedado desvelado para los visitantes.

miércoles, 16 de febrero de 2011

El metro descubre las entrañas árabes de Málaga (La Opinión)

El estudio de los restos árabes descubiertos en Callejones del Perchel por las obras del metro han permitido conocer el desarrollo de los arrabales de la ciudad en el siglo XIII, que ya tenía su propio sistema de alcantarillado


Los restos árabes encontrados en Callejones del Perchel datan del siglo XIII y muestran el alto desarrollo urbano y comercial de los arrabales de la ciudad.
Los restos árabes encontrados en Callejones del Perchel datan del siglo XIII y muestran el alto desarrollo urbano y comercial de los arrabales de la ciudad. La Opinión
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MIGUEL FERRARY. MÁLAGA El metro está reescribiendo la historia de Málaga. La necesidad de abrir grandes zanjas para la construcción del túnel ha permitido sacar a la luz importantes restos arqueológicos que ofrecen una nueva visión sobre la ciudad. Los restos romanos encontrados bajo la calle La Unión demostraron la importancia de esta vía como entrada comercial a Málaga y que acogía a una potente industria alfarera, complementaria de la producción de garum en la ciudad.

Ahora le toca el turno al Perchel, donde los equipos de arqueólogos han estado trabajando en la muralla de El Attabanin, que cruza Callejones del Perchel, a la altura de la calle Eslava, y que marcaba los límites de los arrabales de la ciudad árabe del siglo XIII. Los restos, situados a unos tres metros de profundidad respecto a la calle, están compuestos por una muralla de unos 2,5 metros de altura, una torre octogonal de defensa, una puerta de entrada al recinto amurallado y restos de las viviendas que había en el interior.

Esta defensa de muros y torreones fue levantada en el siglo XIII para proteger a la importante población que se había asentado en las afueras de la ciudad, ampliando la ciudad de forma notable por su desarrollo comercial e industrial. Además, este desarrollo en El Perchel muestra cómo se mantuvo, desde la época romana, la importancia comercial e industrial de esta zona y que ya fue puesta de relieve cuando se descubrieron los restos alfareros en la calle La Unión y que tienen su continuación por El Perchel.

Un hecho que ha llamado mucho la atención de los arqueólogos es que se han encontrado restos de una importante red de saneamiento en esta zona de la ciudad y que partía desde las propias viviendas. Esto demuestra el alto grado de desarrollo urbano que se había alcanzado en los arrabales de Málaga, no sólo en el núcleo central dentro de los muros principales. Baste recordar que el sistema de alcantarillado no se extendió por Europa hasta varios siglos después.

También se ha encontrado defensa ante las avenidas de agua, aunque sobre todo en la zona por donde pasaba el Arroyo del Cuarto, que era el que más peligro representaba en la época.

Protección
La intención de la Consejería de Obras Públicas, que promueve la construcción del metro, es proteger estos restos arqueológicos durante la construcción del túnel, ya que han sido declarados como Bien de Interés Cultural (BIC) por la Consejería de Cultura.

Esto obliga a cambiar el plan de trabajo seguido en el resto del proyecto del metro, ya que en este tramo de Callejones del Perchel no se construirá el túnel con muros-pantalla y se opta por un sistema en mina para asegurar la integridad del muro de defensa y de las viviendas. Esto posibilita trabajar en la excavación de la galería bajo el yacimiento arqueológico, que será protegido con un armazón de hormigón en la base, con idea de consolidarlos y poder mostrarlos en el futuro. Como primer paso, en estos días se ha colocado una capa geotextil, con el objetivo de separar y proteger los vestigios, para enterrarlos a la espera de que se termine la construcción del túnel del metro.

La dirección técnica del Metro de Málaga continúa estudiando otras posibles alternativas de ejecución de los trabajos, en caso de que las obras así lo requieran para proteger el yacimiento. El objetivo es asegurar el gálibo ferroviario del túnel, dejando los restos sobre ellos y que permitan su integración en la obra.

viernes, 7 de enero de 2011

MALAGA. El Teatro Romano de Málaga pertenece a Roma. (LAOPINION)




POLEMICA. No podemos empezar el año de la forma más absurda, con una pugna administrativa.


ALFONSO VÁZQUEZ. MÁLAGA Alfonso X El Sabio dejó escrito en sus Siete Partidas que los mares y sus riberas eran propiedad de todas las personas de la Tierra. Lástima que el monarca no indagara en la propiedad de los teatros romanos, objeto de asombrosa pugna estos días entre el Ayuntamiento y la Junta.
No se crean que a ninguno de los dos contendientes les importa un pimiento el Teatro Romano de Málaga o las Termas de Caracalla. El motivo central es mucho más mundano: se acercan las elecciones y hay que ahondar en la profunda brecha que para desgracia de los administrados, separa a estas dos administraciones, que en ocasiones parecen dirigidas, con callada tenacidad, por Harpo Marx.

Volver a azuzar el fantasma de la hidra sevillana, de eso se trata y bien que lo está consiguiendo nuestro alcalde en estos momentos de grave crisis en los que lo último que Málaga necesita es una discusión bizantina.

La imagen de profundo subdesarrollo político que proyecta este rifirrafe bien merecía que el gobierno central rescatara la gestión del Teatro Romano para evitar disputas de cartón piedra.
Si las cosas se ponen más casposas aún, devolvamos el Teatro Romano de Málaga a los herederos del imperio que lo hizo posible y atengámonos a las consecuencias: Nos guste o no, el heredero de la inmortal Roma es ese Jesús Gil milanés llamado Silvio Berlusconi.

El ilustre cavaliere, gran amante de la cultura, seguro que proyectaría para el milenario espacio escénico grandes planes, y quién sabe si no le tendría reservado algún plató de Tele5 en el que sus contertulios pudieran poner, cómo no, el grito en el cielo.

En cualquier caso, el concluir que el Teatro Romano es del Ayuntamiento de Málaga porque en los años 40 el Consistorio cedió esos terrenos al Estado para la Casa de la Cultura, felizmente demolida, es de una altura intelectual preocupante, incluso si se trata de un problema ficticio a cinco meses de las elecciones.
El Teatro Romano no pertenece a la Junta, pertenece al Gobierno central desde los tiempos, por cierto, de José María Aznar (del Gobierno central son la gran mayoría de los teatros romanos de España), así que no sería mucho pedir que en estas piedras milenarias recién restauradas se volvieran a escuchar las comedias de Plauto y no vodeviles vacíos y aburridos.

La próxima vez que uno de los dos bandos quiera meter cizaña en lugar de trabajar, mejor será que se busque excusas más creíbles. Hay veces en que incluso Berlusconi parece una alternativa sólida para los problemas de Málaga. Empezamos bien el año.

Sin leche ni habas
No todo son penas, el año se despidió con el arrivederci a una idea lunática que por su naturaleza era de germinación fácil en Málaga. La Autoridad Portuaria ha cerrado las puertas al colmado de lujo que se iba a perpetrar en el Puerto. Los jamones cinco jotas, el yogur griego, el aceite de oliva virgen extra y las habitas se marchan por donde han venido. Es el turno de algo más serio.

viernes, 17 de diciembre de 2010

MALAGA. MIMMA Los tesoros del palacio de calle Cárcer siguen yendo a la basura. (LAOPINION)

Por segunda vez, un profesor jubilado encuentra diseños e imágenes del siglo XIX en los escombros de la obra.

Federico Castellón con los últimos diseños cofrades y religiosos de Cristóbal Velasco rescatados.
Federico Castellón con los últimos diseños cofrades y religiosos de Cristóbal Velasco rescatados. G. T.

Después de que en julio el profesor Federico Castellón encontrara en una cubeta de unas obras municipales 5.000 negativos y diseños cofrades del fotógrafo y artista Cristóbal Velasco, el pasado miércoles localizó en la misma cubeta 9 diseños de tronos y retablos que donará al Museo de la Semana Santa. Un anticuario de la zona está recibiendo dibujos que salen del edificio, futura sede del Museo de la Música.

ALFONSO VÁZQUEZ. MÁLAGA En Málaga, tropezar dos veces con la misma piedra es casi un acto natural que también se constata en las obras municipales, en las que, en principio, se espera un interés mayor por el patrimonio de la ciudad.


Como en su día informó La Opinión, el pasado mes de julio el profesor Federico Castellón rescataba de una cuba de obras de la calle Cárcer 5.000 sobres con negativos y diseños cofrades. La cuba era el lugar donde se depositaban los escombros de las obras de rehabilitación del Palacio del Conde de las Navas, futura sede del Museo de la Música.

Esta actuación la está realizando el Ayuntamiento de Málaga con fondos estatales del plan FELS.
Por desgracia, lo recuperado por Federico Castellón fue algo menos de la mitad, pues el resto fue a parar al vertedero, pese a los ruegos del profesor, que no consiguió que un trabajador de la obra municipal parara al camión que ya estaba llevándose este pequeño tesoro. «Esto no vale nada», argumentó.

Lo que terminó en el vertedero era gran parte del archivo del conocido fotógrafo Cristóbal Velasco, que aparte de fotografiar a toda la sociedad malagueña durante los años 50 y 60, conservaba un importante número de fotos antiguas de Málaga. Además, Velasco fue el autor de los tronos del Cristo de los Estudiantes y el de la Misericordia, vertiente esta del diseño cofrade que también puede verse en los dibujos a plumilla rescatados.

Pero por lo que parece, esta lamentable pérdida no ha sido suficiente para nadie. El pasado miércoles 15 de diciembre, Federico Castellón se encontró de nuevo en la misma cuba de la calle Cárcer nueve dibujos de tronos y retablos de iglesias de gran tamaño. «Me lo comentó un anticuario al que le he comprado algunos de estos diseños que a él le han estado llevando», señala.

El profesor aclaró que dos meses antes ya había conseguido rescatar algunas de estas piezas comprándolas en el mismo anticuario. «Creía que se trataba de la misma tanda del verano pero es que las saqué yo de los escombros».
Entre los nueve diseños se encuentra el dibujo de un trono que, recalca, guarda gran parecido con el de la Misericordia, así como el dibujo de un retablo para la iglesia de Benadalid. El profesor calcula que en total ha podido rescatar 40 de unos 200 diseños cofrades y religiosos. «De momento los voy a donar a la Agrupación de Cofradías para que los digitalicen y quisiera que quien se hiciera cargo los restaurara», explicó.

El profesor muestra además una fotografía casi desconocida de la avenida de Pries hacia 1880, convertida en un gigantesco vivero y aserradero. Una foto salvada en julio del vertedero.

El concejal de Urbanismo, Manuel Díaz, negó sin embargo que estos tesoros provengan de la obra del palacio del Conde de las Navas. «Nos aseguramos de que allí no hubiese nada de valor», dijo y señaló que la cuba la utilizan obras cercanas y es posible que vengan de allí. Federico Castellón respondió que cuando en julio intentó salvar las fotos y diseños, los albañiles eran los del palacio del Conde de las Navas.