Hay ruinas que funcionan como faros en el paisaje, con la capacidad de hacer encontrar a uno el mejor camino hacia sí mismo l Algunos de los rincones donde la vida transcurrió no hace mucho son ya como foros romanos o dólmenes megalíticos l La piedra pone coto a la memoria en Málaga
| ACTUALIZADO 03.06.2011 - 01:00viernes, 3 de junio de 2011
Nociones de arqueología sentimental (Málaga Hoy)
Comienzan las obras de un centro de interpretación en la villa romana del Faro de Torrox (SUR)
sábado, 30 de abril de 2011
MALAGA. Descubren 15 tumbas árabes en la calle Los Negros. (LAOPINION)
Los enterramientos han aparecido en un solar municipal y pertenecen a la necrópolis islámica de Yabal Faruh
domingo, 27 de febrero de 2011
MARBELLA Marbella excava en sus orígenes. (SUR)
l Castillo se someterá a la primera prospección arqueológica de su historia en busca de restos romanos
domingo, 20 de febrero de 2011
MALAGA. El metro saca a la luz la historia. (LAOPINION)
Las excavaciones realizadas a lo largo de la línea 1 del metro han descubierto importante hallazgos.

Entre las principales conclusiones que han aportado estos descubrimientos está la importancia de la Cruz del Humilladero y del Perchel como zona fabril, donde se concentraban desde la época romana, y continuada todavía en la época nazarí, la producción de vasijas y recipientes de barro. Curiosamente, es una zona donde se instalarán las industrias malagueñas en el siglo XIX.
Este desarrollo nació a la sombra de la principal entrada comercial a la ciudad desde el Valle del Guadalhorce y acceso natural por tierra a Málaga. La calle La Unión era ya en la época romana, sobre el siglo I a. C., una zona de producción de vasijas para almacenar y transportar el preciado garum, que se fabricaba dentro de la ciudad.
Conforme el metro se acerca al centro ha ido descubriendo más aspectos, como los restos bajo Callejones del Perchel. La muralla defensiva, con una torre octogonal, es uno de los elementos más valiosos localizados hasta ahora. Por allí se entraba a la ciudad y continuaba un camino que iba directo al mercado y pasaba por el Guadalmedina a la altura del Centro de Arte Contemporáneo. La configuración actual de la calle, en cambio, es fruto del siglo XIX, en el que se cambió el sentido de la antigua vía para adaptarla al reparto de terrenos para instalar la siderurgia de La Asunción.
MALAGA. Hornos de alfarería árabe y lápices de ojos. (LAOPINION)
El entorno de la estación de Renfe es una de las zonas con más densidad de restos de la época nazarí.
MIGUEL FERRARY. MÁLAGA El intenso trabajo arqueológico desarrollado a lo largo de la construcción del metro ha dado con zonas de la ciudad donde se han sacado a la luz trozos de la historia de la ciudad y no pocas curiosidades.
Una de las más llamativas se localizó en las almunias –viviendas árabes– situadas en la calle Poeta Muñoz Rojas y Eguiluz. En este entorno convivía una parte importante de la industria alfarera de la ciudad con residencias con pequeñas zonas de cultivos. La distribución urbana era curiosa, ya que la alfarería estaba en los márgenes del camino de entrada a la ciudad que atravesaba las actuales calles de La Unión, Eguiluz, plaza de la Solidaridad y Callejones del Perchel.
Las viviendas o almunias de la época nazarí (siglos XIII al XV) con sus pequeñas huertas, en cambio, estaban en la parte sur del camino y tras los hornos, muy cerca de la antigua línea de costa, que se perfilaba a la altura de la actual Héroe de Sostoa. Las excavaciones realizadas en la zona han sacado a la luz algunos elementos de la vida diaria de los malagueños, en concreto de las mujeres, con un buen número de lápices para pintar los ojos. Curiosamente, son idénticos a los que se utilizan en la actualidad en muchas zonas del Magreb, que mantienen esta tradición.
Justo al lado de estas almunias había una floreciente industria alfarera, como se aprecia por los hornos encontrados junto a la Explanada de la Estación.
Estos elementos se encontraron en bastante buen estado cuando los arqueólogos iniciaron las excavaciones. La primera sorpresa llegó al localizarlos muy cerca de la superficie, ya que lo habitual es que no haya vestigios hasta los 3 ó 4 metros de profundidad, mientras que en esta zona se localizaron a cerca de los 2 metros.
La amplia zona sobre la que se actuó permitió sacar a la luz un importante complejo de hornos de alfarería, con multitud de piezas de vasijas rotas a su alrededor.
MALAGA. Los secretos del palacio fortaleza. (LAOPINION)
La responsable del patrimonio artístico municipal Fanny de Carranza acaba de publicar un completo libro sobre la Alcazaba.

ALFONSO VÁZQUEZ. MÁLAGA Hay serias dudas de que los gobernadores, reyes y alcaides que a lo largo de los siglos ha tenido la Alcazaba conocieran este palacio fortaleza tan a fondo como la arqueóloga Fanny de Carranza. Tan sólo don Juan Temboury, el salvador de este monumento, y el historiador Leopoldo Torres Balbás, tendrían un caudal de conocimientos parecido.
La responsable del Patrimonio Municipal lleva desde 1978 trabajando, literalmente, en la Alcazaba, pues su despacho se encuentra desde entonces en una de las torres del recinto. La pasada semana, el alcalde Francisco de la Torre presentó su libro Alcazaba de Málaga, editado por Esirtu, una obra en la que se repasa la historia de Málaga, con la Alcazaba como telón de fondo, y en una segunda parte se realiza una visita explicada al monumento. El libro cuenta además con un glosario. «Está escrito en plan coloquial, no es un libro científico sino más divulgativo, aunque incluye los últimos descubrimientos arqueológicos», cuenta la autora.
La visita expuesta en el libro es una oportunidad única para comprobar que, en general, los malagueños conocemos pocas cosas de la Alcazaba, un palacio fortaleza que todavía está repleto de sorpresas. Algunas de ellas, por cierto, no son visibles al público y pueden verse en este libro. En este reportaje también es posible visitar con la autora los rincones no abiertos, gracias a que controla las más de 130 llaves necesarias para moverse sin problemas por la Alcazaba.
Para empezar, su sistema defensivo es único, el mejor de las alcazabas de su época. «El de Almería tiene tres recintos, uno detrás de otro, la alcazaba de la Alhambra está al final, como la proa de un buque pero la de Málaga tiene tres recintos, uno dentro de otro», explica.
Esta disposición permite que los adarves, los caminos sobre las murallas por las que patrullaban los centinelas, permitan recorrer toda la Alcazaba por sus diferentes sistemas defensivos: las fortificaciones de ingreso, el recinto inferior y el superior, que ya rodea el palacio, accesible sólo por un estrecho adarve o una puerta doble.
En el espacio entre estos dos recintos defensivos, cerrado al público, se encuentra un camino con una preciosa pradera, llena de flores incluso en febrero. Aquí pueden verse las dos mazmorras para prisioneros, con forma de embudo invertido bajo tierra.
Por este recinto intermedio también se llega a la torre del Homenaje, que desde época árabe cuenta con una imponente puerta con arco tapiada: «El gobernante de la fortaleza tenía que tener una escapatoria sin atravesar la ciudad», señala la arqueóloga. Cuando en época nazarí las técnicas de artillería avanzan y se hace necesario construir un lugar más alto (Gibralfaro), al quedar cerrada esta parte de la Alcazaba la puerta perdió todo su sentido y fue macizada.
El interior de la Torre del Cristo es otro lugar no incluido en las visitas turísticas. La Puerta del Cristo era la entrada al barrio que fueron formando los malagueños tras el terremoto de 1680 y un feroz bombardeo francés, cuando el alcaide, a partir de 1700, decide abandonar la parte alta de la Alcazaba y trasladarse a una construcción en la parte baja que llegaría a tener cinco pisos. A partir de esa fecha, se fue poblando de viviendas.
Resulta difícil imaginar cómo era la fortaleza a comienzos del XVIII, con la imponente mansión del alcaide y los terrenos de la futura Aduana convertidos en huertas (el haza), como casi toda esa ladera de la fortaleza. La propia Torre del Cristo terminó siendo copada por vecinos, como puede verse en una foto del archivo Temboury.
El nombre de la Torre y la Puerta se debe a un Cristo que ocupaba una hornacina conocido como el Cristo de los tres huevos, por los tres huevos de avestruz que le acompañaban, símbolo de la creación. Estaba acompañada esta imagen por un retablo que hoy ha vuelto a su lugar de origen: Archidona.
Enfrente queda el recinto palaciego con recias murallas y debajo de la torre, el patio de armas, hoy un descanso de acequias y verdor para los cerca de 300.000 visitantes anuales de la Alcazaba. En los tiempos en los que todavía era un barrio de Málaga, el patio de armas llevó el nombre de la plaza de San Gabriel. Por un antiguo portillo, unido por escaleras de alguna edificación romana, el alcaide, que ya vivía en la parte baja, tenía acceso al patio de armas. Las escaleras y el hueco de acceso se conservan todavía. También pueden encontrarse en la Alcazaba dos silos (confundidos por muchos visitantes con las mazmorras), y restos de piletas romanas que entroncaban, ladera abajo, con las localizadas en el Rectorado.
miércoles, 16 de febrero de 2011
El metro descubre las entrañas árabes de Málaga (La Opinión)
El estudio de los restos árabes descubiertos en Callejones del Perchel por las obras del metro han permitido conocer el desarrollo de los arrabales de la ciudad en el siglo XIII, que ya tenía su propio sistema de alcantarillado

viernes, 7 de enero de 2011
MALAGA. El Teatro Romano de Málaga pertenece a Roma. (LAOPINION)
POLEMICA. No podemos empezar el año de la forma más absurda, con una pugna administrativa.
viernes, 17 de diciembre de 2010
MALAGA. MIMMA Los tesoros del palacio de calle Cárcer siguen yendo a la basura. (LAOPINION)
Por segunda vez, un profesor jubilado encuentra diseños e imágenes del siglo XIX en los escombros de la obra.

Después de que en julio el profesor Federico Castellón encontrara en una cubeta de unas obras municipales 5.000 negativos y diseños cofrades del fotógrafo y artista Cristóbal Velasco, el pasado miércoles localizó en la misma cubeta 9 diseños de tronos y retablos que donará al Museo de la Semana Santa. Un anticuario de la zona está recibiendo dibujos que salen del edificio, futura sede del Museo de la Música.
ALFONSO VÁZQUEZ. MÁLAGA En Málaga, tropezar dos veces con la misma piedra es casi un acto natural que también se constata en las obras municipales, en las que, en principio, se espera un interés mayor por el patrimonio de la ciudad.
Lo que terminó en el vertedero era gran parte del archivo del conocido fotógrafo Cristóbal Velasco, que aparte de fotografiar a toda la sociedad malagueña durante los años 50 y 60, conservaba un importante número de fotos antiguas de Málaga. Además, Velasco fue el autor de los tronos del Cristo de los Estudiantes y el de la Misericordia, vertiente esta del diseño cofrade que también puede verse en los dibujos a plumilla rescatados.
Pero por lo que parece, esta lamentable pérdida no ha sido suficiente para nadie. El pasado miércoles 15 de diciembre, Federico Castellón se encontró de nuevo en la misma cuba de la calle Cárcer nueve dibujos de tronos y retablos de iglesias de gran tamaño. «Me lo comentó un anticuario al que le he comprado algunos de estos diseños que a él le han estado llevando», señala.
El profesor muestra además una fotografía casi desconocida de la avenida de Pries hacia 1880, convertida en un gigantesco vivero y aserradero. Una foto salvada en julio del vertedero.
El concejal de Urbanismo, Manuel Díaz, negó sin embargo que estos tesoros provengan de la obra del palacio del Conde de las Navas. «Nos aseguramos de que allí no hubiese nada de valor», dijo y señaló que la cuba la utilizan obras cercanas y es posible que vengan de allí. Federico Castellón respondió que cuando en julio intentó salvar las fotos y diseños, los albañiles eran los del palacio del Conde de las Navas.

