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lunes, 1 de agosto de 2011

MALAGA. "La obra de la Alameda podría ser el proyecto emblemático del próximo lustro". (MALAGAHOY)

Vargas critica que no se aproveche el actual escenario de crisis para pensar los proyectos de futuro · Sobre Arraijanal y el jeque es claro: "No hay que dejarse engañar por un espejismo de 'Bienvenido Mr. Marshall"

SEBASTIÁN SÁNCHEZ / MÁLAGA | ACTUALIZADO 01.08.2011 - 01:00
-¿Qué objetivos se marca tras su reelección como decano del Colegio de Arquitectos de Málaga?
-El periodo anterior estuvo muy marcado por la crisis y por cómo afectaba al colegio como institución. Hace dos años estábamos en una situación dramática, pero ahora el dramatismo es peor para los colegiados. El reto es mantener la situación y adecuarnos a las exigencias del siglo XXI. Abordar ese cambio en una situación de bonanza económica hubiese sido más fácil, ahora será más complicado, pero es inaplazable. La idea es hacer una institución ágil, moderna y cercana a los colegiados.

-¿Hasta qué punto la crisis afecta a la profesión?
-La situación económica creo que es casi peor que para otros sectores porque la posibilidad de cerrar, que a veces es una solución, en nuestro caso es más difícil. Un ejemplo, en mi estudio estamos gestionando proyectos de 2003. Yo no puedo cerrar porque tengo un compromiso con esa empresa.

-Uno de sus objetivos era que el colegio tuviese voz. ¿Cómo se ve la ciudad desde el colegio?
-Es de estancamiento generalizado, no sólo de la inversión privada sino también pública, que en otras crisis ha sido la válvula de escape. Se ven pocas grúas y los proyectos parece que van al ralentí. Pero es buena oportunidad para pensar los proyectos de futuro, porque no se anda con la presión de que mañana tienen que estar las máquinas trabajando. Y ahí quizá si estamos perdiendo la oportunidad para reflexionar esos proyectos de una manera más amplia. Leía una información vinculada al Benítez y si el proyecto del parque lo tenía que hacer Fomento o el Ayuntamiento. Creo que es una buena oportunidad para convocar un concurso y no me vale la idea de que somos más ágiles. Estoy seguro de que se terminaría el concurso antes de tener el dinero. Y ya está bien de que esta ciudad, en una situación de crisis, se proyecte únicamente por la Gerencia de Urbanismo.

-Desde hace meses los debates que hay encima de la mesa son los mismos: Puerto, Alameda...
-En el caso del Puerto creo que la situación es distinta, porque ese debate se cerró en el plan especial de 2004, lo que supone que la definición última de la obra queda en manos del concesionario. La ciudad no termina de aceptar que una parte tan singular la vaya descubriendo según avanza la obra. Sobre otros temas parece que nunca terminamos de cerrarlos, como ocurre con el Astoria, donde se habla simplemente de un edificio cultural. Siempre tenemos una serpiente de verano que aparece y desaparece y no terminamos de ejecutar ninguna decisión.

-Del nuevo Plan General, ¿qué destacaría?
-Mi gran esperanza es, más que un proyecto concreto, que el plan sirva para revitalizar y poner en valor la zona oeste. Es la gran apuesta que Málaga necesita, por la población que vive ahí y por ser un espacio urbanizado alejado de los estándares de calidad actuales.

-El hotel de Moneo, ¿le parece un mamotreto?
-Hicimos dos informes sobre la legalidad o no de la altura planteada y señalamos que el Pepri Centro fija cinco plantas como dimensión de referencia, pero que se puede construir más alto. Construir más de cinco plantas en esa zona no es una ilegalidad. A eso se suma que se trata de una zona que está hecha un desastre y la actuación mejorará lo que hay y que Moneo suele acertar, suele hacer un buen trabajo.

-Quisiera preguntarle por dos intervenciones concretas: Arraijanal y la posible peatonalización de la Alameda Principal.
-Sobre Arraijanal y la ciudad deportiva me gustaría ver papeles. En estas cosas hay que tener exquisita prudencia, no dejarse engañar por un espejismo de Bienvenido Míster Marshall. Eso no quiere decir que este señor tenga una sincera voluntad de invertir, pero hay que ver exactamente en qué consiste el proyecto. Es una zona delicada, el último tramo del litoral virgen que queda en la capital, con unas condiciones de infraestructura saturadas... Todo eso habrá que verlo.

-¿Y sobre la Alameda?
-Hay que actuar con una voluntad definitiva. Se va a abrir el eje este-oeste con la obra del Metro y metidos en este follón hay que pensarlo bien. ¿Qué zonas se van a peatonalizar, si el tráfico debe ir en superficie o soterrado...? Y se debería aprovechar para poner un hito de entrada al centro en la Plaza Manuel Alcántara diferente a la fuente de las Gitanillas. Se podría impulsar un concurso de ideas para ver el tratamiento superficie de la Alameda, ampliándolo hasta la Plaza Manuel Alcántara. La intervención sobre la Alameda podría ser el proyecto emblemático del próximo lustro, por no decir de la década.

domingo, 12 de junio de 2011

Dos candidatos compiten para presidir el Colegio de Arquitectos. (SUR)

Dos candidatos aspiran a ser elegidos para presidir durante los próximos cuatro años el Colegio Oficial de Arquitectos de Málaga en las elecciones que se celebrarán el próximo 21 de junio: El actual decano, Antonio Vargas, y Francisco Javier Ales. Así, unos 1.250 arquitectos de toda la provincia están llamados a las urnas. Como novedad, los colegiados podrán votar por correo, opción que deberá solicitarse en la secretaría de la entidad colegial hasta este próximo martes.
Vargas ocupa este cargo desde hace dos años a raíz de la dimisión del anterior responsable, Francisco San Martín. El candidato a la reelección apostará por la continuidad en su candidatura en lo que respecta a los puestos de cabecera, mientras que renueva a los aspirantes a las otras cinco vocalías. Por su parte, Ales, cuya candidatura se denomina 'Cambia tu colegio', propone dar «un giro de 180 grados», haciéndolo «más accesible» tanto a los propios arquitectos como a la ciudadanía general.

Unos 1.250 arquitectos están llamados a las urnas para elegir a su presidente. (MALAGAHOY)

Dos candidatos aspiran a ser elegidos para presidir durante los próximos cuatro años el Colegio Oficial

EP / MÁLAGA | ACTUALIZADO 12.06.2011 - 09:23
Dos candidatos aspiran a ser elegidos para presidir durante los próximos cuatro años el Colegio Oficial de Arquitectos de Málaga en las elecciones que se celebrarán el próximo 21 de junio: el actual decano, Antonio Vargas, y Francisco Javier Ales. Así, unos 1.250 arquitectos de toda la provincia están llamados a las urnas. Como novedad, los colegiados podrán votar por correo, lo que se podrá solicitar en la secretaría de la entidad colegial hasta este próximo martes. Además de ofrecer una mayor comodidad, esta vía permitirá votar sin desplazamientos a los arquitectos que no residan en la capital o a los que simplemente no puedan acudir el día 21 a la sede colegial, ubicada en la calle Las Palmeras del Limonar. En cuanto a los aspirantes, Vargas ocupa este cargo desde hace dos años a raíz de la dimisión del anterior responsable, Francisco San Martín. El candidato a la reelección ha considerado que este proceso ha de enmarcarse "en el ámbito interno del propio colegio" y, por tanto, debe estar presidido por la "discreción". Por ello, rehusó hacer declaraciones al respecto. No obstante, sí precisó a Europa Press que hay una continuidad en su candidatura en lo que respecta a los puestos de cabecera -decano; secretario; tesorero, y vocal de Tecnología, que es, además, vicedecano-, mientras que se produce una renovación en las otras cinco vocalías. Por su parte, Ales, cuya candidatura se denomina Cambia tu colegio, apuesta por dar "un giro de 180 grados" al funcionamiento y a la forma en la que la entidad colegial se muestra a la sociedad, haciéndola "más accesible" tanto a los propios arquitectos como a la ciudadanía en general. La búsqueda de nuevos ingresos, la apuesta por el arquitecto joven, la digitalización del sistema de tramitaciones y el establecimiento de un mayor número de vínculos con la Universidad de Málaga (UMA) y con el conjunto de administraciones son algunas de las medidas que propone en su candidatura, tal y como ha explicado a Europa Press el propio Ales.

domingo, 20 de febrero de 2011

MALAGA. "No se puede hablar de arquitectura de Málaga; sí de su gran heterogeneidad". (MALAGAHOY)

Boned acaba de editar un libro sobre la modernidad en la capital de la Costa del Sol, en el que reúne las experiencias y trabajos de 16 destacados profesionales como Moreno Peralta, Seguí, Gavilanes o Peñalosa

SEBASTIÁN SÁNCHEZ / MÁLAGA | ACTUALIZADO 20.02.2011 - 01:00
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Javier Boned, en su estudio.

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Un libro con el que abrir los ojos a una arquitectura escondida, casi desapercibida por la mayoría de los vecinos que la disfrutan a diario, y con la que la modernidad queda reflejada en Málaga capital. Javier Boned se nutre de las voces de 16 profesionales de la arquitectura vinculados a la capital de la Costa del Sol para dar testimonio de la evolución constante de la urbe. Del tristemente fallecido Francisco Peñalosa, de Ángel Asenjo, de Juan Gavilanes, de Luis Machuca... De todos ellos y más trata El Oficio de la Arquitectura Moderna, 1968-2010.

-Dice que le costó sudor y lágrimas hacer este libro...

-Ha sido una aventura larga. Un trabajo de casi tres años en los que entrevisté a los arquitectos que forman parte de la obra y que en principio surgió como meras entrevistas pero que poco a poco se ha ido haciendo un libro de arquitectura serio, con gente consagrada. Al final es el primer libro que abre un cierto estudio serio de la arquitectura de Málaga.

-¿Por qué elige la época desde 1968 hasta 2010?

-La primera generación de arquitectos importantes que se estudia en el libro es la que surgió del boom del turismo. Hay que surgir de algún sitio para hablar de modernidad, porque hablar de modernidad en Málaga es complicado. No hay un movimiento moderno arquitectónico de principios de siglo importante. Las primeras manifestaciones de lo que se entiende como modernidad es a partir del turismo.

-¿Y por qué 16 arquitectos y no 22?

-Eso es algo aleatorio. Busqué elementos paradigmáticos, que cada uno simbolizase un estilo y una forma de hacer. Y porque no se puede entrevistar a los 500 o 100 arquitectos más interesantes. Es un libro que tampoco pretende hacer historia, sino mostrar cómo ha evolucionado una ciudad como Málaga a través de algunos ejemplos. Este libro debería suponer un inicio para que se hagan estudios sobre la arquitectura de Málaga, que se asuma que está muy bien y que hay que estudiarla.

-En su calidad de autor del libro y profesor de la Escuela de la Arquitectura de Málaga, ¿se puede hablar de una arquitectura con marca Málaga?

-Creo que no. Y cuando digo no, no es ni bueno ni malo. ¿Hay un estilo malagueño? Creo que no. Lo que el libro pone en el tapete es la gran heterogeneidad que hay en Málaga. Eso no significa que no haya calidad desde el concepto de modernidad, que engloba muchos tipos de arquitectura. Si buscas familias homogéneas puede que en Málaga lo tengas difícil, pero sí hay reflejos de cómo la modernidad ha influido a través de elementos sueltos, pero que están por desvelar. La arquitectura moderna está por desvelar en Málaga, es difícil que sea obvia, como ocurre con la del siglo XIX. Hay un pulso individual del arquitecto en la ciudad, un pulso dramático, personajes que tratan de hacer valer su arquitectura sobre un contexto difícil, muy poco arquitectónico.

-¿La gente es capaz de ver esa arquitectura?

-Málaga es una ciudad caótica, una especie de collage, heterogénea... Uno de los motivos de este libro es que empecemos a mirar la ciudad de otra manera, que no se nos pasen desapercibidas ciertas cosas. Hay un edificio que me emociona, que es el edificio Vértice, en la calle Hilera, que da otro cambio, otra forma de entender la arquitectura. Málaga siempre ha sido reflejo de tendencias, lo que pasa es que están sueltas; si estuviesen juntas sería Viena o Londres, pero eso hay que descubrirlo. Hay que transmitir a la gente que hay buena arquitectura en Málaga. En los siguientes diez años, a pesar de la crisis, vamos a notar un aumento de calidad bárbara en la arquitectura.

-Alude usted al 'boom' turístico. ¿Qué marcas ha dejado para bien y para mal en Málaga?

-Me atrevería a decir que más positivas que negativas. Es una de las cosas que habría que empezar a extirpar de la ciudad. La especulación siempre ha existido pero dónde no ha existido. El turismo ha generado un tipo de vida fantástico, ahora no es el de hace 30 años, sino residencial, que pasa más tiempo, son ciudadanos. Hay ejemplos magníficos de arquitectura dentro del turismo y la Málaga de los 60 y 70 creció con esas expectativas. Un ejemplo es la Avenida de Andalucía, gran eje hacia la Costa del Sol, donde hay ejemplos de arquitectura fantásticos. No diría que la arquitectura del turismo haya sido negativa, otra cosa es la cultura del ladrillazo que ha habido durante años que ha colmatado la costa de una manera un poco anárquica.

-¿Cómo explicaría el efecto que un buen diseño arquitectónico puede tener sobre un espacio determinado?

-La arquitectura buena, con el paso del tiempo, se sigue utilizando de forma natural, trasciende el diseño y la forma, tiene vida. Por ejemplo, el hotel Alay es un edificio magnífico, tiene una vida bárbara. Es un edificio que ha generado a su alrededor ciudad. Esa sería una primera aproximación, cuando hay vida alrededor del edificio, ese edificio comunica algo, con independencia de su estilo y su época.

-¿Hay algún ejemplo de mala arquitectura que le rechine?

-Más que de un edificio concreto hablaría de que Málaga ha tenido momentos de especulación brutal, en el que se han hecho las viviendas antes que las aceras. Eso es mala arquitectura. Te das cuenta de cómo vive la gente en los barrios de una densidad enorme, con mala calidad de construcción, ahí empieza a haber mala arquitectura y mala ciudad.

-En el inicio del libro se habla del Museo Picasso como "el acontecimiento por excelencia" de la escena arquitectónica malagueña.

-El poder se ha volcado en el centro histórico con la idea de que sea el espejo de la ciudad. Esa especie de efecto Guggenheim puede representarlo el Picasso, a pesar de no ser un edificio tan espectacular. Ahora se están haciendo cosas bárbaras, como el auditorio, que va a alterar la vida de la ciudad como lo hizo el Cervantes. En la Universidad, por ejemplo, hay magnífica arquitectura y hay proyectos muy interesantes del IMV. Hay muchos focos que auguran un optimismo arquitectónico bestial. Si Málaga ciudad fuese el foco cultural de toda esa otra ciudad, que es de cien kilómetros, sería fantástico, como gran equipamiento dentro de la Costa del Sol.

-Uno de los arquitectos a los que entrevista apunta que el político puede entenderse como un arquitecto frustrado. ¿Ve algún político con alma de arquitecto?

-Hubo un momento, sobre todo al inicio de la democracia, que los alcaldes entendían de arquitectura. Había un entente cordial entre técnicos, arquitectos y políticos. Ese fenómeno no ha seguido dándose y, es más, creo que se ha producido un cierto distanciamiento entre técnicos cualificados y políticos, no solo en Málaga.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Arquitectura: Un Puerto para el Séptimo Arte. (LAOPINION)

Siete alumnos de la primera generación de la Escuela de Arquitectura de Málaga diseñan proyectos para la discutida esquina de oro del Puerto y la convierten en la sede del Festival de Cine Español con enfoques llenos de rigor y originalidad.

Espectacular alfombra roja de Marina Díaz Gallego.
Espectacular alfombra roja de Marina Díaz Gallego.

ALFONSO VÁZQUEZ
MÁLAGA Mientras el Plan del Puerto ha llegado a adquirir tintes de comedia de Ozores con los números humorísticos del supermercado de alta gama y la verja portuaria, la primera generación de arquitectos de la Escuela de Arquitectura de Málaga ha querido asumir el reto de dar a la famosa esquina de oro del Puerto tintes cinematográficos de calidad, diseñando unos proyectos llenos de originalidad en los que el reto es buscar un espacio para el Festival de Cine de Málaga.

Como explica el profesor de Proyectos Arquitectónicos de la Escuela, Juan Manuel Sánchez La Chica, que también imparte la asignatura con Alberto García Marín, esta primera hornada de alumnos han necesitado más de un 8 de media para entrar y son «muy arriesgados, muy trabajadores y también muy rigurosos, con un nivel bastante alto».

Para el profesor y arquitecto Juan Manuel Sánchez La Chica, «es importante que la reciente Escuela de Arquitectura dé su opinión acerca de cómo se debe desarrollar nuestra ciudad».

En el caso del famoso Plan del Puerto, destaca que a excepción del Palmeral de las Sorpresas, que considera un magnífico proyecto, «nadie sabe realmente qué es lo que se está desarrollando, ni siquiera el Colegio de Arquitectos, que ha demandado un debate de los profesionales».

Tras realizar una investigación sobre el desarrollo del Puerto y su entorno, los ocho alumnos participantes no se han parado en darle un uso temporal al recinto, sino que han aportado otros usos como el comercial. «Usos para el ciudadano de Málaga y para el turista que la visita, dada la relevancia del lugar en el que se interviene», resume el profesor. Y otro rasgo de lucidez: La valla del Puerto será inútil eliminarla si antes no se reduce o elimina la circulación por el Paseo de los Curas. Tome nota quien corresponda.

Para el profesor Juan Manuel Sánchez La Chica, la Escuela de Arquitectura «va a cambiar Málaga porque ya hay debate y se va a crear un foro crítico».

CINTAS
Marina Díaz Gallego
El de esta estudiante es un proyecto rompedor que plantea la unión total entre el Paseo de la Farola y el Puerto gracias a un sistema de cintas de hormigón, un paseo marítimo lleno de ascensos y descensos que serán el soporte de los edificios y del espacio público. Estas cintas de hormigón se apoyan en dos líneas de carga formadas por vigas metálicas triangulares.

El edificio más espectacular de este proyecto de Marina Díaz Gallego es por supuesto la sede del Festival de Cine Español, que nace del pliegue de una de estas cintas que alberga la sala principal de proyecciones y es a la vez una gigantesca alfombra roja que continúa ascendiendo por el edificio.

Desde esta esquina de oro, el proyecto es un mar de cintas que se pierden en el horizonte hasta llegar a la Farola, que la futura arquitecta quiere convertir en un importante punto del proyecto, precisamente integrándola con el Puerto.

EL ESPACIO INTERMEDIO
Daniel Natoli Rojo
Mucha imaginación y aires ecológicos destila esta propuesta que quiere extender el Parque de Málaga por el Muelle 1 o Paseo de la Farola, mitigando el rotundo impacto de los edificios de la línea de La Malagueta. Esta solución acaba con la tendencia a crecer hacia el mar de forma desordenada, ofreciendo un espacio con vegetación que salva la cota existente de forma suave.

En este proyecto, obra de Daniel Natoli Rojo, el edificio proyectado como sede del Festival de Cine se entiende como una prolongación del espacio público, pues ofrece un gran vestíbulo al aire libre cubierto en el que también entra la vegetación.

Esta sede se funde en realidad con la Naturaleza gracias a un espectacular bosque de columnas. El estudiante habla en este diseño de la sensación de estar dentro de una nube y no distinguir los límites.

ESPACIO PÚBLICO
José Jiménez Pérez
Muy crítico se muestra este estudiante con el boom inmobiliario y el «libertinaje urbanístico» de los años 70 de los que surgió esa «mole de torres» de la Malagueta y que «nos guste o no», se ha convertido en el alzado principal desde la zona del centro, con unas vistas privilegiadas.

El proyecto de José Jiménez Pérez busca no perder la esencia industrial del Puerto y también ofrecer vistas privilegiadas a los visitantes, por eso propone llenar este espacio público de gradas o escalinatas de hormigón prefabricado, como simbólicas olas, desde las que poder observar el mar y la ciudad, aunque sin olvidar que debe tener cabida la vegetación.

Una grada exterior que mira a Gibralfaro será a su vez la cubierta del espacio de entrada a las salas de cine principales. Las escalinatas del Séptimo Arte, una vez más, están presentes.

FOTOGRAMA
Salvador Castillo Gálvez
Las líneas generales de este proyecto tratan de fusionar de forma muy inteligente la realidad con el cine. Partiendo de que la zona en la que se va a actuar es un umbral, el límite entre la tierra y el mar, el futuro arquitecto busca un elemento que sirva para ir descubriendo esta frontera y para eso propone la construcción de unas pérgolas que recuerdan los fotogramas de las películas o las diapositivas y que encajan con la idea de que la zona sirva de marco (nunca mejor dicho) para el Festival de Cine Español de Málaga.

El proyecto propone un espacio público para una ciudad con buen clima como la capital de la Costa del Sol en la que se juega con las sombras, el agua y también con numerosa vegetación. Las salas de cine del proyecto se descuelgan de estos grandes pórticos en los que asoman personajes de cine como Woody Allen o Penélope Cruz.

PAISAJE
Marina Díaz García
Lleno de sensibilidad se presenta el proyecto de Marina Díaz García. Su intención es integrar el paisaje de Málaga en este enclave privilegiado que ha vivido tantos años aislado del resto de la ciudad (y viceversa). Para ello, su propuesta tiene planos a distintas cotas y dentro de esta topografía artificial se encuentra el edificio de sede del Festival de Cine, con un espacio interior enterrado pues el inmueble tendrá una parte hundida y otra emergente.

La futura arquitecta Marina Díaz García también añade mucha vegetación (álamos blancos, plantas aromáticas y tamizantes) y pozos de agua como continuación del mar, mientras el espectador contempla cómo todas estas plataformas, con los distintos usos debajo, van descendiendo en forma de cascada formando un paisaje integrado muy peculiar que logra su objetivo.

PANTALLAS
Gloria González Rojas
La estudiante Gloria González Rojas ha ideado un Puerto de Málaga en el que la sede del Festival de Cine Español forma una continuidad con el resto del planteamiento gracias a unas pantallas de hormigón prefabricado que crean espacios de sombra y se abren y cierran de cara al mar.

Estas pantallas buscan fragmentar el espacio para crear ambientes distintos. Se buscarán también árboles y plantas de bajo consumo de agua y nutrientes para enriquecer el conjunto. Además, las pantallas de cine servirán de estructura para conformar las salas y también para crear estancias complementarias a los usos que se emplazan bajo el Paseo de la Farola.

Una reflexión de Hiria Kolektiboa encabeza este cuidado proyecto: «Trabajar en el espacio público implica una manera de mirar, una confrontación directa con la vida».

LAS VENTANAS
Amada Vaquero González
La de Amada Vaquero es el proyecto que más difiere del resto ya que propone diferenciar con claridad la sede del Festival de Cine del espacio público restante, que convierte en una zona, el Paseo de la Farola, que alterna diferentes texturas de suelo y vegetación.

En la esquina de oro es donde se aprecia una propuesta cuando menos grandiosa, pues la futura arquitecta explica que quiere plantear un edificio público que «inunde» la parcela propuesta y además de satisfacer las necesidades para las que ha sido construido, «sea capaz de crear un símbolo no sólo para el Puerto» sino también para Málaga.
La solución planteada es una serie de monumentales cajas, mientras el desnivel entre el Puerto y la ciudad se salva con un escalonamiento gradual.

CALEIDOSCOPIO
Patricia Fernández López
Patricia Fernández ofrece un proyecto cargado de imaginación y poesía, al entender que al ir ganando terrenos al mar, Málaga ha pasado de tener un borde «suave y amable a una potente traza artificial». La idea de la estudiante es integrar lo natural y lo artificial, lo antiguo y lo moderno y «redescubrir un lugar privilegiado de Málaga».

De esta manera, se quiere recuperar la idea de un parque junto al mar. La propuesta convierte este paseo en un gran caleidoscopio por medio de una fachada de espejos que además de capturar los matices de Málaga, con el cielo, los árboles y la propia ciudad, también es un guiño a los fotogramas de las películas.

El vestíbulo de la sede del Festival de Cine es transparente, mientras que las salas de cine quedan protegidas de la luz acercándose al muro que separa el Paseo de la Farola.

El resultado es de un futurismo alentador que dan ganas de que se convierta en realidad.

lunes, 6 de diciembre de 2010

MÁLAGA Las VPO de principios del siglo XX. (SUR)

Un libro recopila los primeros proyectos de casas en Málaga para las familias con menos recursos. Ciudad Jardín, Puerto Parejo y la zona de La Malagueta todavía conservan los edificios, que fueron pioneros en su género en el país. La primera promoción da nombre al puente de las Américas, sobre la avenida de Andalucía

06.12.10 - 01:45 -

sábado, 4 de diciembre de 2010

Urbanismo con perspectiva de género. (LAOPINION)

Avance. La Escuela de Arquitectura de Málaga introduce este curso por primera vez la perspectiva de género en el urbanismo, un elemento de futuro que busca mejorar sensiblemente el diseño de los espacios. La ciudad cuenta además con un proyecto pionero en la materia, el de
la reurbanización de la Carretera de Cádiz que incluye la perspectiva de género, explican las artífices de estas aportaciones.

Imagen virtual del proyecto de urbanización de Carretera de Cádiz.
Imagen virtual del proyecto de urbanización de Carretera de Cádiz. La Opinión

MATUCHA GARCÍA. MÁLAGA Urbanismo con perspectiva de género. Para la mayoría de la población puede ser un concepto desconocido, pero existe una amplia teoría al respecto, que no práctica. Sin embargo, pese a los escasos proyectos existentes, la ciudad de Málaga está siendo pionera en esta cuestión y la materia se ha introducido este año en la formación de los alumnos de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Málaga.

Teoría y también práctica, porque la ciudad es pionera en su aplicación, ya que el proyecto de reurbanización de la Carretera de Cádiz es una de las primeras obras de España en incorporar perspectiva de género o al menos se trata de la actuación «más importante por tamaño, complejidad urbana y densidad». Las artífices de estas aportaciones al trabajo de Typsa, relatan los pormenores del urbanismo del futuro, que tiene parada en Málaga.

La empresa Attycas Genus, que capitanea Isabel Muñoz Cabrera, y la profesora de la Escuela de Arquitectura Susana García Bujalance son las que han materializado tanto las inclusiones de estas aportaciones al proyecto de Carretera de Cádiz como la introducción de la materia en la escuela, un plus con el que contarán los futuros profesionales malagueños.

El director de la escuela, José Ramón Moreno, explica el concepto. ¿Por qué necesita el urbanismo introducir eso que se ha denominado perspectiva de género?, ¿es una cuestión de sexo? «No se trata de diferenciar hombres de mujeres, sino de que existe un grupo que realiza una función estructural para el grupo social y para la organización de la ciudad. Es la que hace la compra, se ocupa de la atención de los hijos, de los mayores...» y la que mayoritariamente utiliza los espacios públicos, por lo que aporta conocimientos útiles sobre las necesidades reales que deben aplicarse en la confección y diseño de estas zonas.

Se trata de cuestiones tan sencillas como escoger un suelo adecuado que facilite el desplazamiento de un carrito, que permita caminar con tacones, y determina incluso la posición de los bancos de forma que miren –si existen calles secundarias– hacia éstas por seguridad, o a la disposición de árboles y de todos los elementos de un espacio donde también entran los colores y las formas, para que inviten a pasear, a usar ese lugar, a hacerlo propio fomentándolo como punto de encuentro.

La ubicación de las paradas del transporte público cercanos a los puntos más transitados (metro), aumentar la seguridad real y la percibida y favorecer la movilidad peatonal dentro de la zona son otras de las cuestiones. «Existe mucha teoría pero está materializándose ahora. Es una línea de investigación que estamos poniendo en práctica y que afecta a la pavimentación, iluminación, a las paradas del transporte público, al diseño de las aceras, las dimensiones de una zona de paseo», dice Susana García.

Precisamente, en este curso los alumnos de la Escuela de Arquitectura tendrán acceso a estos conocimientos que se están introduciendo en diferentes asignaturas, entre ellas Urbanismo. También Isabel Muñoz Cabrera, de Attycas Genus, que ha llevado a cabo estas aportaciones al proyecto, acude a las clases a ofrecer charlas a estos alumnos.
«La cuestión es incorporar la perspectiva de género a los profesionales. Tiene que ser algo intrínseco, de forma que al final se aplique en los proyectos al igual que ahora se aplica la sostenibilidad o la accesibilidad. Es imposible seguir negando que la ciudad es utilizada en un 75% por personas que se alejan de la funcionalidad atribuida a los hombres», dice la profesora. «La universidad también está siendo bastante pionera en esta aplicación. Se trata de enriquecer los proyectos y mejorarlos», explica Susana García. «La mujer no piensa en ella como mujer, piensa en el grupo, los hijos, el marido, los mayores y ayuda a que ese grupo utilice mejor la ciudad, que se disfrute de ella y que el individuo se identifique», comenta por su parte Isabel.

«La reurbanización de la Carretera de Cádiz tenía un interés específico porque tiene una lectura fundamental, ya que es uno de los ejes principales de la ciudad del distrito más poblado de España y, sin duda uno de los más poblados de Europa», indican. Por eso se trata de que sea un espacio articulador e integrador de la vida social, que sea un elemento de unión de los vecinos que acabe de una vez con esa cicatriz y esa fractura de la ciudad. Todos los elementos deben invitar y favorecer al uso del ese paseo. De herida o fractura pasará a ser un elemento de integración social.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Arquitectura con sello malagueño. (MALAGAHOY)

Sara Martín Cámara, con el Teatro de Ginebra; HCP Arquitectos, con obras en Bahrein y Brasil; Asenjo, en Nigeria, y Seguí son algunas de las firmas con hueco en el extranjero.

SEBASTIÁN SÁNCHEZ / MÁLAGA | ACTUALIZADO 07.11.2010


La ciudad del paraíso que un día describió con sus versos Vicente Aleixandre se extiende más allá de sus fronteras no solo con la magia del arte de Picasso, la simpatía de Antonio Banderas y el atronador gañido de Carlos Álvarez, entre otros. La ciudad del paraíso que tan sabiamente dibujó con palabras Aleixandre se muestra ya en el exterior con el sabio talento de sus arquitectos. Las obras de Javier Higueras y Alejandro Pérez, de José Seguí, de Ángel Asenjo, de Sara Martín Cámara son ya referencia en territorios antaño impensables, y muestra de ello son los diseños que de sus manos han nacido para hacerse realidad en países como Bahrein, Arabia Saudí, Brasil, Marruecos y Suiza, entre otros muchos horizontes ya descubiertos.

El ejemplo de todos estos profesionales abre la senda para que otros muchos, que acosados por la carestía de proyectos que asuela la provincia y el país, atisben como una alternativa factible el mirar más allá del escenario provincial y nacional. Si antaño el arduo movimiento de la maquinaria residencial y de las propias administraciones públicas dejaba en segundo plano la opción de dar el paso, ahora se antoja indispensable el ensanchar las aspiraciones.

Muestra de ello dan varios arquitectos consultados por este periódico, muchos ya conocedores de la experiencia y otros que apuntan como válida esa senda. "Es muy interesante la opción de irse fuera, más aún teniendo en cuenta el nivel de prestigio que ha adquirido en los últimos años la arquitectura española", señala Carlos Hernández Pezzi, que hasta hace unos meses era el responsable nacional de los arquitectos españoles.

Hernández Pezzi es uno de los que ya trabaja en el exterior. "Trabajo en un concurso en Tánger, en un complejo hotelero y me han ofrecido actuar también en Bahrein y Qatar", explica, al tiempo que subraya cómo el actual escenario de globalización elimina trabas a la hora de participar en un concurso de carácter internacional. "Todo se hace en un mundo abierto y a través de medios electrónicos ya puedes optar mandando la documentación por correo", dice a modo de ejemplo. "La gente joven no tiene miedo a la globalización y ésa es una ventaja de un poder incalculable", sentencia.

Un paradigma de lo antes señalado es Sara Martín Cámara. Hija de dos reputados arquitectos malagueños, Rafael Martín Delgado e Isabel Cámara (responsables, entre otras obras, del Museo Picasso de Málaga), acumula ya seis años con estudio propio asentado en París. Tras una primera experiencia en Rotterdam (Holanda), dio el salto a la capital francesa, en la que, junto a Laurent Gravier, puso en funcionamiento el estudio Fres Architectes.

Su nombre saltó a la escena pública hace apenas unos meses, cuando obtuvo el primer premio en el concurso internacional de ideas para diseñar el nuevo teatro de Ginebra, una iniciativa en la que, como ella misma señala, concurrieron profesionales de la talla de Jean Noveul. Y muestra de ello es el comentario de Agustín Benedicto, arquitecto corresponsable del diseño del Auditorio de la Música, en Málaga (otro concurso internacional): "Casi no se le da importancia pero ganar un concurso como ése no lo puede hacer todo el mundo".

Sara lo tiene claro y no sólo valora la calidad de los arquitectos malagueños, sino que además aconseja dar el salto y derrumbar fronteras. "Una de las cosas que he visto cuando he salido al extranjero es que la formación que hay en España, si se compara con otras universidades europeas, es muy buena", comenta a este periódico, en una conversación telefónica en la que subraya que la labor de los profesionales de la provincia "está bien vista".

"Salir fuera es una oportunidad única para aprender y contrastar lo que hemos aprendido con otras formas de trabajar, ya sea con crisis o sin ella", añade, al tiempo que sentencia: "Es algo indispensable para luego trabajar fuera o volver a Málaga".

Más dilatada es la experiencia foránea del estudio HCP, integrado por Javier Higueras y Alejandro Pérez. Esta firma, con su sede central en Málaga, dispone ya de delegaciones en Brasil y otros países. Su caso es probablemente el más conocido en Málaga, puesto que son muchos los proyectos en los que intervienen, desde un master plan para la construcción de 1.300 viviendas en Brasil, pasando por otra iniciativa en Guayaquil (Ecuador) y otra actuación residencial e Bahrein.

"Tomamos la decisión de salir fuera hace seis o siete años, cuando la situación era de bonanza", explica Alejandro Pérez, para el que la globalización hace que todo sea mucho más fácil. "Es buen momento para trabajar donde sea". En relación a la marca Málaga, este profesional lo tiene claro: "Se aprecia mucho; la arquitectura europea y la española en particular". "En el reino de Bahrein, por ejemplo, el reglaje de los arquitectos no es similar al de España, fijan una precualificación para los estudios que te da derecho a trabajar en proyectos de más o menos rango, y nosotros tenemos la máxima cualificación".

Otro de los que hace año dio el salto es José Seguí, que sigue la senda que iniciara en 2001, cuando se hizo con el concurso internacional de Tánger City Centre. A juicio de este conocido urbanista, la situación actual obliga a "reinventar" el papel de los arquitectos. "Más que una típica crisis económica es un profundo cambio del modelo económico que nos va a obligar a los arquitectos a reinventar nuestro papel en la sociedad y en la oferta profesional", señala. Una idea en la que agrega: "Las cosas nunca volverán a ser como antes y nuestros modelos de trabajo deberán ajustarse y transformarse a la nueva situación si no deseas desaparecer del mercado"

El último ejemplo de externalización de la firma Málaga es el de Ángel Asenjo, quien estos días se encuentra en Nigeria para cerrar un acuerdo que le permitirá diseñar una nueva universidad en Port-Harcourt.


domingo, 17 de octubre de 2010

MARBELLA Melvin Villarroel. El arquitecto que dibujó la Costa del Sol. (SUR)

Marbella despide a Melvin Villarroel, artífice de proyectos turísticos claves en el desarrollo de la zona.

El premiado creador firmó, entre otras, las obras del hotel Puente Romano o la remodelación del Marbella Club.

Cuando Melvin Villarroel (La Paz, Bolivia 1931- Houston, EE UU 2010) llegó a Marbella, donde se afincó en la década de los 70, ya traía consigo un equipaje de prestigio. Una fama que se afianzaría cuando realizó una de sus primeras obras, el hotel Puente Romano. El príncipe Alfonso Hohenlohe le encargó los planos del establecimiento que no tardaría en convertirse en uno de los buques insignes del turismo de calidad. Un sello que imprimiría desde entonces a cada una de sus creaciones. Y la lista es larga.

El que ha sido el arquitecto más premiado de la Costa del Sol, era también licenciado en Física y Matemáticas por la Universidad de Santiago de Chile. Una preparación que da idea de su privilegiada cabeza y que llevó a este melómano empedernido, nacido en un país sin salida marítima, a diseñar, paradojas de la vida, algunos de los más grandes proyectos a pie de mar. Cada una de sus creaciones hizo crecer su prestigio como arquitecto diferenciado. Fiel siempre a una unión indisoluble entre arquitectura y naturaleza, una idea con la que forjó un estilo propio.

En la Costa del Sol firmó, entre otras, las obras de Marina del Puente, Alcazaba Beach, La Alzambra, Mansion Club, la remodelación del Marbella Club o el hotel Kempinski Bahía de Estepona. Fuera también rubricó proyectos claves como Marina del Este en la costa granadina o El Jardín Tropical de Tenerife, donde asimismo alumbró el Gran Hotel Abama o el Sheraton La Caleta, y así un largo etcétera al que hay que unir su premiado proyecto de urbanización Fair Lakes en Shanghai, que le abrió las puertas del continente asiático.

Rompiendo barreras

Su extenso currículum incluye también incursiones en los diseños de campos de golf o comunidades deportivas. Pero fue el hotel Puente Romano la creación históricamente más significativa para Melvin. «En él se probaron muchos conceptos que fueron la base para otros proyectos que vinieron después», reconoce Matías, hijo del artífice boliviano, que junto a sus tres hermanos, continúa hoy la labor de su progenitor desde el estudio de arquitectura marbellí.

Tras las paredes de su gabinete, Villarroel desarrolló plenamente el concepto del 'vacío'. Defendía que la arquitectura no termina con el cerramiento de los edificios, sino que incluye los espacios abiertos: pérgolas, terrazas, plazas, zona de piscina, lagos o jardines. En Puente Romano, Melvin consiguió convencer al promotor de incluir, por primera vez en la Costa del Sol, el 8% del coste total de la obra para el desarrollo del 'vacío', creando uno de los jardines más premiados de toda la zona.

«Melvin introdujo un concepto de arquitectura creativa y novedosa», incide al respecto Rudolf Graf von Schönburg, conde Rudi, amigo del genial creador. «Reinventó el 'pueblo andaluz', adaptándolo a las necesidades actuales y enfatizando los elementos básicos de la vida mediterránea, de la que se consideraba devoto», asegura el conde Rudi. Puente Romano fue la base para el desarrollo de estas tipologías urbanísticas y el catalizador de toda una generación de proyectos que evitó, a juicio de muchos, la masificación de Marbella al estilo de otras ciudades como Benidorm.

Una gran familia

El prestigioso arquitecto falleció de leucemia el pasado 4 de octubre, a los 79 años, después de luchar dos contra la enfermedad que se volvió invencible. «En ese tiempo siguió trabajando hasta los últimos meses, viajando contra la recomendación médica a Dubai, China, Marruecos y Cuba», recuerda Matías, quien también revela que su progenitor siempre trabajaba con música. Mozart, Vivaldi, Beethoven o Mahler le acompañaban en su estudio, pero también de puertas adentro en su hogar. «Nuestro padre empezaba todos los días con música clásica. Si escuchabas la 'Pastoral' y todavía estabas en la cama, sabías que tenías menos de cinco minutos para ducharte y estar presentable en la mesa para desayunar. Para él la familia era muy importante. No solo nosotros, sino también la gran familia que incluía su oficina, los promotores de sus obras, y toda la gente que involucraba en la creación de sus proyectos», evoca Matías.

Esa gran familia rendirá el último adiós al creador el próximo 22 de octubre con una misa en la Iglesia de la Encarnación que se oficiará a las 12.00 horas. Será la despedida a una persona «humanamente muy interesante», dice el conde Rudi. «Amigo verdadero y muy fiel a las personas con las cuales trabajó», abunda.

Dicen en Marbella que Villarroel tenía mucha sangre india por su fuerte carácter, pero al mismo tiempo comentan que era tremendamente justo. Una armonía interior que supo plasmar en su obra. En cierta ocasión refirió: «La arquitectura es un equilibrio entre lo construido y lo que contiene, entre el ambiente y los límites físicos creados por las paredes, espacios que en última, son el hábitat del ser humano».

El arquitecto que dibujó la Costa del Sol