La Autoridad Portuaria ha abierto un procedimiento para la contratación de las obras de remodelación de los accesos por San Andrés. El proyecto tiene un presupuesto de licitación de 706.736,49 euros y un plazo de ejecución de 4,5 meses, siendo el 26 de abril la fecha límite para acceder al mismo. El objetivo de estos trabajos es establecer una nueva conexión de la plataforma de San Andrés con el paseo marítimo.

Está previsto que el acuario y el centro de recuperación de especies ocupen dos de los edificios construidos en el Palmeral. :: ÁLVARO CABRERA
El Aula del Mar sigue esperando que las buenas intenciones se materialicen en hechos. La Junta se ha comprometido a que dos de los tres edificios construidos en el muelle 1 del puerto, que hoy se convertirá oficialmente en un nuevo parque para la ciudad -el Palmeral de las sorpresas- sirvan para albergar la nueva sede de esta institución emblemática de Málaga. El otro será una estación marítima. Sin embargo, la hora de la inauguración oficial ha llegado y, de momento, ni rastro de la autorización para mudarse.
El colectivo movió ficha ayer y reclamó que tras la inauguración del nuevo paseo «se concrete la fecha de inicio del traslado de los valiosos fondos museísticos y el acondicionamiento expositivo de los dos inmuebles de la sede definitiva del Aula del Mar, donde los treinta trabajadores actuales continuaremos desarrollando nuestra labor para la divulgación y conservación del patrimonio natural y cultural del litoral de Andalucía», según el comunicado suscrito por su presidenta, Cristina Moreno.
La entidad agradeció las muestras de apoyo que ha recibido por parte de colectivos ciudadanos y malagueños de a pie, «que nos han ofrecido su compromiso y apoyo para que tras 21 años ubicados provisionalmente en el antiguo edificio de la Cofradía de Pescadores, el cambio de sede a los dos inmuebles situados en el palmeral de las sorpresas se realice lo antes posible», ante el estado deficitario de sus actuales instalaciones. Cabe recordar que el Aula desarrolla una doble función, como museo-acuario especializado en la fauna y flora marina del mar de Alborán, donde recibe a más de 35.000 visitantes al año; y como centro de recuperación de especies marinas amenazadas, donde cada año ayuda a salvar a decenas de animales que llegan a las costas heridos o enfermos.
Moreno indicó además que el compromiso de cesión de estas instalaciones aparece recogido en el Plan Especial del Puerto, que abogaba por incluir el acuario-museo en el muelle 2; así como en los planes estratégicos de la ciudad, donde -recuerda la directora- una de las propuestas de actuación mas votadas por la ciudadanía era la creación de unas instalaciones definitivas para una entidad con un destino todavía incierto.





