lunes, 28 de noviembre de 2011

San Felipe Neri reabre con esplendor un año después de las obras (La Opinión)


El templo barroco por excelencia de Málaga brilla ya con luz propia a partir de una completa rehabilitación


ALEJANDRA GUILLÉN Es el templo barroco por excelencia de Málaga. La iglesia de San Felipe Neri, en pleno centro histórico, ha recobrado el esplendor dieciochesco de antaño a partir de una completa rehabilitación del interior del templo y un compromiso firme por la calidad artística de esta joya del XVIII.

El artífice de este cambio espectacular es el obispo de Málaga, Jesús Catalá, que apoyó desde el principio este ilusionante proyecto, que ayer quedó inaugurado de forma oficial para el disfrute de todos los malagueños. Su tesón y su seguimiento personal han hecho posible que este ejemplo arquitectónico del barroco brille ya con luz propia.

Con el templo a rebosar, el obispo de Málaga descubrió ayer junto al alcalde Francisco de la Torre una placa conmemorativa, y a continuación bendijo la iglesia recorriendo todo el pasillo central. Jesús Catalá animó a los malagueños a no «perder detalle» de todas las mejoras y también a que los cristianos sean un «altar espiritual».

La rehabilitación, que ha sido ejecutada por ORP y con Pablo Pastor como arquitecto técnico y responsable de las obras, ha salido adelante gracias a la inversión del Obispado con una ayuda del Ayuntamiento, que ha rozado en total el medio millón de euros.

Más de cincuenta personas han trabajado durante más de un año de obras en la parroquia de la calle Parras, entre carpinteros, pintores, albañiles, restauradores, electricistas y ya se han trasladado las tres cofradías con sede en esta parroquia –Sangre, Salutación y Santa Cruz–, cuyas capillas son un claro ejemplo de la unidad del diseño.

Los problemas de humedades han sido el verdadero talón de Aquiles de la parroquia, que perjudicaron de forma notoria el suelo y las paredes tanto de la parte baja de la capilla primitiva, que popularmente se conoce como cripta, como de la nave elíptica de este templo barroco.

Ayer, Málaga pudo contemplar uno de los aspectos más llamativos de este resurgimiento de San Felipe Neri: la restauración y revalorización de diversas piezas religiosas, que ha sido firmada por Enrique Salvo Rabasco, y la incorporación de otras nuevas, gracias a los escultores Raúl Trillo y Salvador Lamas y el pintor Raúl Berzosa, que han plasmado su esencia original, en ambos casos a partir de las fotografías del Archivo Temboury.

En la zona primitiva de la iglesia, la del presbiterio, lucen seis tablas de grandes dimensiones, pintadas por Berzosa. Los dos óleos sobre tabla de la parte central recrean escenas de la vida de San Felipe Neri: Éxtasis de San Felipe y La visión de la Virgen María. Las cuatro restantes exhiben escenas de la Resurrección de Cristo: La cena de Emaús, La aparición de Cristo a María Magdalena, La incredulidad de Santo Tomás y Aparición en Galilea.

El tabernáculo del altar mayor, realizado por José Martín de Aldehuela en 1790, también ha cambiado su imagen con la escultura que simboliza la fe, obra de Raúl Trillo y Salvador Lamas. Ellos también son los autores de dos ángeles que se han colocado en unas peanas en el altar mayor. Otra de las nuevas esculturas es el crucificado del interior del baldaquino del altar mayor y un San Felipe Neri nuevo.

Salvo Rabasco se ha encargado de la restauración de las piezas antiguas, especialmente el crucificado del XVII y la cruz original con remates en pan de plata, que presiden el altar mayor de la capilla subterránea, que tendrá un uso litúrgico. El restaurador también ha recuperado otro crucificado del XVIII para la sacristía, un San Juanito, que va en el baptisterio, un cuadro del XIX que es una copia del Pasmo de Sicilia, obra del pintor renacentista Rafael y se ha colgado detrás del altar mayor, debajo de una Inmaculada, y el Cristo de los Afligidos, del XVIII.

Por útimo, junto a la capilla subterránea se ha habilitado un columbario con 132 nichos y se han recuperado las pinturas murales originales con formas geométricas del acceso.


Una larga historia de cambios y reformas

La primera piedra fue colocada el 3 de marzo del año 1720 en la entonces plaza de los Canteros, junto a la calle Gaona. La construcción de la primitiva capilla, lo que en la actualidad es el presbiterio, fue encargada por un personaje de la nobleza malagueña, Antonio Tomás Guerrero Coronado y Zapata, el segundo conde de Buenavista.

Desde entonces, la iglesia de San Felipe Neri ha sido el resultado de muchas ampliaciones y reformas desde que se levantó esta primera capilla, cuya obra se atribuye al arquitecto Felipe de Unzurrúnzaga.

La parte baja de San Felipe Neri, en los años 70, se habilitó para salones parroquiales, lo que obligó a la retirada de los columbarios. Pero el mal estado de los muros y del suelo por culpa de las filtraciones de agua hizo imposible desarrollar esta labor religiosa, que se retomará gracias a los nuevos arreglos.

Rincón busca inversores para promover tres complejos deportivos (SUR)


El Consistorio quiere una piscina con gimnasio y pistas de pádel en Torre de Benagalbón y dos recintos más en Parque Victoria y Huerta Julián
28.11.2011 - 
EUGENIO CABEZAS
 
R. DE LA VICTORIA.

Rincón busca inversores para promover tres complejos deportivos
Uno de los complejos, con pistas de pádel y gimnasio, se ubicaría junto al parque Huerta Julián.:: E. C.
La crisis económica y la drástica caída de los ingresos urbanísticos hacen muy difícil que los ayuntamientos puedan promover en estos momentos nuevos proyectos de infraestructuras públicas. Por este motivo, y dada la delicada situación financiera que atraviesan las arcas municipales, desde el Consistorio de Rincón de la Victoria se quiere potenciar la inversión privada, por medio de la fórmula del contrato de concesión administrativa, para poder iniciar nuevos equipamientos deportivos, de los que carece actualmente la localidad.
Así, uno de los proyectos en los que está trabajando más intensamente el equipo de gobierno del PP, y que estaba contemplado en el programa electoral con el que concurrieron a los comicios del pasado 22 de mayo, es la ejecución de la primera piscina cubierta y climatizada del municipio. A este respecto, el alcalde, Francisco Salado (PP), explicó a SUR que el proyecto elaborado por el anterior equipo de gobierno del PSOE y PSIRV «no es viable económicamente», pues tan solo plantea la ejecución de una piscina semiolímpica de 25 metros de longitud, en una parcela situada frente al colegio concertado La Marina, en Torre de Benagalbón.
«Los servicios técnicos municipales nos han dicho que lo más viable sería permitir también la ejecución de otros equipamientos deportivos en la misma zona, como un gimnasio o unas pistas de pádel, para que la empresa que se encargue de su ejecución y gestión tenga así más recursos y la oferta deportiva sea más amplia», explicó el regidor municipal, quien señaló que su intención es promover la ejecución de un total de tres complejos deportivos en la localidad, para lo cual están trabajando con una empresa especializada en la búsqueda de inversores privados interesados en su ejecución.
En concreto, Salado explicó que esta firma está diseñando los proyectos para la promoción del complejo deportivo de Torre de Benagalbón, en la mencionada parcela frente al colegio concertado La Marina, y que cuenta con un total de seis mil metros cuadrados de superficie, en el que se levantarían una piscina cubierta y climatizada de tipo semiolímpico, con 25 metros de longitud y un total de ocho calles de nado, un gimnasio, pistas de pádel, y con posibilidad de un 'spa'. La inversión prevista para este proyecto rondaría los cinco millones de euros, según los cálculos del alcalde rinconero.
Licitación antes del verano
Por otro lado, en la zona de la urbanización Parque Victoria, al norte de La Cala del Moral, se promovería un segundo recinto deportivo, con pistas de pádel, zona de juegos infantiles y aparcamientos, que es precisamente una de las grandes demandas de infraestructuras de los residentes en esta zona de nueva expansión del municipio. En este segundo caso, la inversión total prevista ascendería a un millón de euros, sobre una parcela municipal de unos seis mil metros cuadrados.
Por último, el tercero de los complejos deportivos se ubicaría en la zona de Huerta Julián, sobre una parcela de diez mil metros cuadrados, y contaría con pistas polideportivas, de pádel, y gimnasio, entre otros equipamientos. La inversión necesaria también rondaría el millón.
«Nuestra intención es que estos tres proyectos estén en fase de licitación antes del próximo verano, para que puedan ser una realidad antes de que finalice esta legislatura», aseguró Salado, quien dijo que «lo más importante antes de nada es estudiar muy bien el mercado y las posibilidades reales de viabilidad económica de los proyectos». «Lo que no queremos es licitarlos y que los concursos queden desiertos», dijo. Otro de los aspectos más importantes para el regidor a la hora de impulsar estos tres complejos deportivos, es que los precios por el uso de los ciudadanos no sean muy elevados.

Nueve empresas optan a los servicios lúdicos del Parque Fluvial de Fuengirola. (SUR)


El procedimiento abierto por el Ayuntamiento de Fuengirola a las empresas para que opten a la concesión de las actividades lúdico-recreativas en el recientemente inaugurado Parque Fluvial ha concluido con la presentación de un total de nueve ofertas para hacerse cargo de algunos de los servicios que se pueden prestar en el nuevo espacio público.
En total, se han previsto cuatro autorizaciones temporales que permitan el desarrollo de actividades como barcas y piraguas, castillo hinchable, tirolina y vehículos móviles infantiles. El Parque Fluvial, por sus características, se encuentra en zona inundable y en los días de lluvia fuertes, si el caudal del agua sube, estas instalaciones no se podrán usar.
Además de estos nuevos servicios, el Parque Fluvial ya cuenta con instalaciones para la práctica de baloncesto, ping-pong, petanca o bicicleta, entre otras, así como juegos infantiles y una zona para perros. Estos equipamientos instalados son ya elementos desmontables para que, en caso de la necesidad, se puedan retirar.

Urbanismo abandonará el próximo mes el edificio que fue cuartel general de Roca. Marbella (SUR)


El Ayuntamiento prepara la mudanza a su nueva sede, el bloque en el antiguo emplazamiento de Correos regularizado en el Plan General
28.11.2011 - 
MARBELLA.

Urbanismo abandonará el próximo mes el edificio que fue cuartel general de Roca
Edificio de Alonso Bazán donde se ubicarán las dependencias de Urbanismo. :: JOSELE-LANZA
A Marbella le queda un largo camino para poder pasar página del capítulo más oscuro de su historia reciente. Las esquilmadas arcas municipales, las miles de viviendas pendientes de regularizar y el propio juicio por el 'caso Malaya' mantienen la herida abierta, pero al menos la ciudad consigue sacudirse poco a poco algunos símbolos de los gobiernos gilistas. Uno de los que arrastra más connotaciones negativas está a punto de pasar a la historia, aunque sea en la utilidad que tuvo durante los años en que el desaparecido Jesús Gil estuvo al frente de la Alcaldía. El equipo de gobierno está preparando la mudanza para que la Delegación de Urbanismo abandone definitivamente el próximo mes el edificio que antaño funcionó como cuartel general del exasesor urbanístico y presunto cerebro de 'Malaya', Juan Antonio Roca. La antigua sede de planeamiento, las oficinas acristaladas que se ubican en la céntrica avenida Ricardo Soriano, dejaron hace meses de ser de titularidad municipal para pasar a manos de la Junta de Andalucía. Con este acuerdo el Ayuntamiento rebaja en casi cinco millones de euros la deuda por el anticipo de cien millones de euros que se le concedió en 2006 tras la disolución de la Corporación municipal precisamente a raíz del estallido de la 'Operación Malaya'.
Resultas las discrepancias iniciales en el precio y el cambio de titularidad, lo único que quedaba pendiente es que los funcionarios municipales hicieran las maletas. La Junta no había puesto ningún plazo al Ayuntamiento para que desalojara el inmueble. De hecho, se desconocen los planes del Gobierno andaluz para estas oficinas, compuestas de dos locales comerciales de más de mil metros cuadrados y un sótano de 750 metros cuadrados.
El nuevo destino será, paradójicamente, un edificio regularizado en virtud del sistema de compensaciones del nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), aprobado el año pasado. Se trata del bloque que se levanta sobre los terrenos de la antigua sede de Correos, en la calle Alonso Bazán. El nuevo planeamiento legalizó el inmueble a cambio de la cesión de 1.400 metros cuadrados en planta baja más tres alturas, las que ocupará la Delegación Municipal de Urbanismo. Unas dependencias que se entregarán totalmente acondicionadas. «Todo lo ha costeado la sociedad titular del edificio», apuntó el delegado municipal de Urbanismo, Pablo Moro.
Tres plantas
Los trabajos para el traslado van a «muy buen ritmo». La previsión es que, por tanto, para diciembre ya estén instalados en la nueva sede. Todos los detalles están previstos, desde la empresa de mudanza al alta de la luz, lo que no garantiza que no haya algún contratiempo. «Hemos querido aprovechar las navidades porque es una época en la que baja un poco la actividad y así arrancar con fuerza en enero», señaló el concejal. El acceso a las oficinas será por la calle Alonso de Bazán. En la planta baja se ubicarán la oficina de atención al ciudadano y la inspección; en la primera, el departamento de disciplina urbanística; en la segunda, vivienda, aparcamientos, asesoría jurídica, urbanismo e infraestructuras; y en la tercera, planeamiento y gestión.
«La superficie es similar a la actual sede pero con el cambio salimos ganado algo porque en las nuevas oficinas el espacio está más aprovechado, no hay zonas sin utilidad», valoró. El concejal de Urbanismo destacó además que la nueva ubicación facilitará los trámites a los usuarios por la cercanía de la Casa Consistorial, donde si hay que realizar liquidaciones habrá que realizar desplazamientos menores.
Tampoco quiso dejar pasar la oportunidad para destacar no solo que se trata de unas oficinas obtenidas por un proceso de normalización, por la importancia que supone que sean fruto de la gestión del PGOU, sino que además abandonar la actual sede permite rebajar la deuda con la Junta y dejar atrás un edificio «que tiene una carga política y simbólica muy importante».

Diseñan una casa que recrea las propiedades térmicas de un botijo (SUR)


Profesores y estudiantes de arquitectura y de ingeniería de varios centros andaluces han diseñado una casa inteligente que recrea el efecto de un botijo para regular la temperatura de las habitaciones y ahorrar energía, según explicó el gestor del proyecto, Rodrigo Morillo-Velarde. Las escuelas de arquitectura de Sevilla, Málaga y Granada y la Politécnica Superior de Jaén participarán, en 2012, en la competición Solar Decathlon Europe, con el proyecto Patio 2.12 que se fundamenta en el «efecto botijo» y otros elementos del Mediterráneo.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Que pague el privado (Málaga Hoy)


Tras años de polémica, el martes se abre Muelle Uno, nuevo escaparate de tiendas y ocio de Málaga. La iniciativa privada ha suplido, otra vez, a la pública
| ACTUALIZADO 27.11.2011 - 01:00
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EN Málaga no sobran las empresas de las que sentirse razonablemente orgullosos, pero Myramar y Edipsa bien pueden ser dos de ellas. Con una trayectoria impoluta de varias décadas, a pesar de haber desarrollado con éxito su actividad cerca del epicentro de la corrupción y de pertenecer al anatemizado gremio de los promotores inmobiliarios, que estos días purgan los grandes pecados de unos pocos en el macrojuicio de Malaya, estas dos firmas familiares se enfrentan esta semana al que posiblemente sea su mayor reto: Muelle Uno. 

Resulta difícil encontrar otro caso de una inversión privada de semejante tamaño en el momento más bajo, deprimente y negro de la crisis que nos atormenta desde 2008. Pero jugándose su patrimonio y el futuro de sus empresas, Miguel Rodríguez y Francisco Porrasapostaron por Málaga. Lo hicieron al salir al rescate de la fallida y desastrosa Udisa -anterior adjudicataria, para vergüenza de la Autoridad Portuaria y quien fuera que redactarse el pliego de condiciones-, cuando nadie daba un duro por un proyecto maldito durante décadas. El plan del puerto ha sido un ejemplo de manual de los males de nuestra administración pública y de la cortedad de miras nuestros políticos, un pozo roto en el que han ido cayendo los sueños de la sociedad civil, incapaz también de proponer soluciones de vanguardia para el que se suponía espacio más privilegiado de la ciudad. Siempre se ha llamado esquina de oro a la confluencia de los muelles 1 y 2 del puerto, al solar que ocupaba la antigua casa del ingeniero. "Te aseguro que allí hemos excavado mucho, bastantes metros de profundidad, para hacer varias plantas de parking, y no hemos encontrado ni una minúscula pepita, sólo una obra que nos cuesta muchísimo dinero y unos locales por los que no hay precisamente guantazos en mitad de la crisis", contaba hace meses uno de los responsables de la obra, molesto porque las pifias de la Gerencia de Urbanismo y la Autoridad Portuaria estuvieran oscureciendo una inversión de 80 millones de euros con cientos de puestos de trabajo pendientes del éxito de la iniciativa. Un proyecto que además redime uno de esos lugares públicos incomprensiblemente abandonados durante años pero que otras ciudades cuidarían con mimo, como es el Paseo de la Farola. 

El gran enemigo del Muelle Uno, bautizado como la nueva calle Larios, es ese imaginario colectivo malagueño que sitúa nuestras ambiciones muy por encima de nuestras posibilidades reales o de la realidad de nuestros gobernantes. El mismo talante con el que nos llamamos alegremente la California del sur de Europa pero somos incapaces de empezar un tren que llegue hasta Marbella o de terminar el maldito saneamiento integral que evite que los turistas, nuestros clientes y nuestros jefes, se bañen en mierda cada verano. De forma un tanto abstracta, siempre se ha esperado que el puerto fuera nuestra Ciudad de las Artes y las Ciencias, nuestro Guggenheim, pero sin inversión pública de por medio ni los liderazgos políticos necesarios. Aquí el dinero público se gasta en multimillonarias sedes administrativas, como la Diputación, la Ciudad de la Justicia o la Gerencia de Urbanismo, y por eso no había nada para el puerto. Como si tuviéramos a un mecenas a lo Paul Allen por ahí suelto dispuesto a construir gratis un Experience Music Project como el de Seattle, por ejemplo. Víctimas de nuestro engaño, incluso invitamos aFrank O. Gehry para certificar nuestra miseria. Ven, muchacho, a ver qué se te ocurre hacer con esto, pero que sea gratis y por la cara. Ni que decir tiene que el premio Pritzker salió escaldado, y huyó jurando no mentar nunca más la palabra Málaga. 

Pero para ilustrar mejor las exageradas expectativas de esta ciudad, el desafío al que se han enfrentado Edipsa y Myramar, el núcleo fundacional de Muelle Uno con la financiación de Unicaja, nada mejor que recurrir al propio puerto. Acaba de quedar desierto el concurso público para la construcción del muelle institucional de Heredia. Nadie se juega un duro en estos momentos por una zona de oficinas de diseño encorsetado, con pequeños bloques en donde otras ciudades han transformado radicalmente su frontal marítimo. Puede que no haya dinero. Puede simplemente que no haya ambición. O puede que sencillamente no seamos tan estupendos como nos vemos en el espejo. Sin embargo, hay quien sigue creyendo en este sitio y creando empleo. Solo por eso el proyecto Muelle Uno merece una oportunidad.

Paisaje para la resistencia (Málaga Hoy)


La ciudad tiene en este barrio atípico y residencial una de sus fronteras definitivas, donde lo urbano y lo medioambiental se alían en una simbiosis desequilibrada y en la que cualquier atisbo de vecindad y entendimiento pertenece al ámbito del milagro
PABLO BUJALANCE / MÁLAGA | ACTUALIZADO 27.11.2011 - 01:00
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En la página anterior, viviendas unifamiliares características en la cuesta de El Morlaco. En esta página, de arriba a abajo y de izquierda a derecha, panorámica del área del Paseo Marítimo en la que en su día se expuso el antiguo tranvía, letrero en la piedra con perro y algunas pintadas y dos ejemplos de urbanización en el espacio natural.
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La protagonista de la última novela de Haruki Murakami, 1Q84, accede a otro mundo sólo con bajar de un taxi en plena autovía. Si alguien decidiera hacer lo mismo en la malagueña avenida Joaquín Sorolla y enfilar por el Camino de la Desviación, frente al Paseo Marítimo, afrontaría una experiencia muy parecida. Lo recomendable, ciertamente, es pasear por El Morlaco a pie, aunque hay que tener presentes dos cuestiones fundamentales: la primera es que las cuestas son propias del paisaje, esto es, una carretera ganada al monte; la segunda es que las aceras se reducen por lo general a la mínima expresión y a menudo no existen, así que toca hacer equilibrios al borde del sendero bajo los pinos. En este enclave no hay nada parecido a un espacio común: no existen calles, plazas ni recodos propiamente urbanos. Todo son viviendas encajadasen un apartado natural de las que sus propietarios salen y entran en sus automóviles, sin muchas más posibilidades excepto la del footing. En esta tarde nubosa que parece querer besar la lluvia, los únicos vecinos que salen al encuentro llevan sus correspondientes atuendos deportivos, aderezados con elementos como felpas en el pelo o los inseparables ipods, para bajar al Paseo Marítimo a ritmo marcial y disfrutar del más relajante antiestrés que ha parido la cultura contemporánea. Otros, pocos, pasean a sus perros en las extensiones de eucaliptos y más pinos. Málaga es aquí una anomalía. Ni siquiera es propiamente una ciudad, más bien un capricho ganado al hábitat natural de camaleones y mirlos. Pero no es sólo la abrumadora presencia de la naturaleza la que hace de El Morlaco un barrio atípico; es más bien el silencio que lo embriaga todo, la imposibilidad de establecer contacto con algún ser humano lo que lo convierte en un Tíbet resistente dentro de una China bulliciosa y desdibujada. Muy cerca, en el anexo Cerrado de Calderón, a cuyos supermercados acuden estos pioneros solitarios, la filosofía urbana y vital es parecida, pero al menos existen una articulación racional del espacio y unos servicios. Aquí, cualquier elemento que pueda inspirar convivencia es pura anécdota. Pero, claro, la posibilidad de entrar en tu garaje como si no hubiera nadie más en el mundo resulta atractiva, o al menos lo resultó en su momento, a la población que reside aquí, en su mayoría profesionales de alto standing, liberales reconocidos y funcionarios de los más altos escalafones que decidieron escapar de cualquier atisbo de bulla para dejarse inundar por las noches de grillos y crujir de ramas. Una mujer delgada que viste ropa deportiva de Adidas de gama avanzada y lleva el pelo largo recogido en una cola con escasa fortuna detiene un instante su trotar eufórico, desplaza el auricular de su oído izquierdo y planta su mensaje: "Sí, aquí se vive bien pero el Ayuntamiento no nos tiene muy en cuenta. No hay muchos servicios. Hay días en que ni siquiera vienen a recoger la basura". E ipso facto, sin esperar una réplica, continúa a paso ligero hacia la costa. En varias fachadas hay pintadas desagradables. Hasta aquí llegan a campar los bárbaros cuando se lo proponen. 

En realidad, El Morlaco presenta dos secciones bien definidas. Una es el monte, el eco urbanístico robado al paisaje con más tropelías de las debidas, junto a las dieciséis hectáreas del parque natural que da su nombre al barrio y en el que aún pueden encontrarse especies animales y vegetales en peligro de extinción. El Observatorio del Medio Ambiente Urbano (OMAU) es uno de los estandartes de esta zona, por mucho que en realidad parezca a simple vista un edificio de arquitectura visionario aunque en triste desuso. La otra sección es la del Paseo Marítimo, el destino natural de los footinguistas que han bajado la cuesta y luego tendrán que volver a subirla. Justo aquí estuvo en su día el viejo tranvía recientemente restaurado, en cuyo interior jugaron niños de las más diversas edades mientras estuvo expuesto al aire libre y que fue retirado por su evidente degradación. El proyecto de la construcción de un puerto deportivo justo en esta área, para el que se barajaron un presupuesto de 30 millones de euros y una capacidad de más de 500 puntos de atraque, se encuentra ahora en el aire, si bien la Junta de Andalucía prometió recuperarlo hace unos meses. Resulta curioso el hecho de que, a pesar de la evidente diferencia en cuanto a fisonomía respecto a la zona del monte, esta parte del Paseo Marítimo respira la misma indiferencia, el silencio discreto por no decirse vergonzoso. Los viandantes son los mismos, quizá además una pareja que pasea agarrada del brazo, un tipo que camina a velocidad sospechosa debajo de una gorra de béisbol demasiado grande para su cabeza, otros transeúntes que se hacen los despistados. Mónadas incomunicadas que habitan tiempos, espacios y hasta ciudades distintas. 

Es posible que, en el fondo, El Morlaco no exista. El mismo término morlaco hace referencia a dos significados de claras connotaciones mitológicas: el primero, toro de lidia, estandarte mediterráneo donde los haya y símbolo de la desaparición prometida; el segundo, habitante de Morlaquia, una antigua región de los Balcanes occidentales, poblada en su mayor parte por pastores que emigraban constantemente en busca de mejores pastos para sus ovejas. Aunque Morlaquia se dio definitivamente por extinta en el siglo XIX, todavía en 1991 el censo croata incluyó a 22 ciudadanos que se reconocían morlacos. La paradoja se extiende: los vecinos de El Morlaco malagueño parecen coincidir bastante con aquellos morlacos medievales, apenas una veintena de pastores que buscaron los mejores pastos en la frondosidad y que hoy acuden diariamente a la orilla del mar para sofocar el espíritu. De cualquier forma, El Morlaco fue una vez únicamente campo, hierba, brizna y bosque. Y hoy Málaga olvida cuanto resiste en sus dominios.

Una inversión de 80 millones de euros para el Muelle Uno (La Opinión)



La remodelación del antiguo muelle de carga supone la apertura de unos 56.000 metros cuadrados de superficie







Vista del paseo principal del Muelle Uno, donde los obreros avanzan en la instalación de todos los detalles.

Vista del paseo principal del Muelle Uno, donde los obreros avanzan en la instalación de todos los detalles.  Carlos Criado
MIGUEL FERRARY El muelle 1 está a pocos días de convertirse en el Muelle Uno. Un cambio de denominación que lleva aparejada una inversión de 80 millones de euros y la apertura de 70 locales, que convertirán el antiguas instalaciones portuarias en una calle más de la ciudad. Al menos ese es el objetivo de la promotora del proyecto, Iniciativa de la Farola, que ha culminado una inversión compleja y con un desarrollo lleno de vaivenes desde que en 1998 se decidiera dedicar este espacio a uso ciudadano. El dibujo de este muelle ha cambiado mucho desde ese año, reduciendo el uso comercial y de ocio a 14.000 metros cuadrados, de los que el 70% estarán ocupados el martes por la mañana, cuando se abran las puertas.
El Muelle Uno aprovecha los antiguos almacenes de mercancías que había bajo el Paseo de la Farola para establecer el esqueleto básico de los locales. A partir de ahí se ha realizado una ampliación del paseo, acercando la fachada de los locales al mar y ofreciendo una perspectiva quebrada del frente marítimo, imitando al trazado habitualmente irregular de las calles del centro de la ciudad.


La oferta comercial se organiza en 7.000 metros cuadrados dedicados a la moda y a los complementos. Además hay 6.300 metros cuadrados reservados para establecimientos de restauración, incluyendo las terrazas. El gran motor será una zona dedicada a los niños con tiendas y juegos, de 2.000 metros cuadrados y 6.000 metros cuadrados de uso cultural y de gestión municipal. Precisamente esta parte es la única que no está prevista entregar el martes, ya que el Ayuntamiento debe abrir el proceso para la concesión del espacio a un privado que plantee un programa de exposiciones y para el que se perfila Unicaja. También se incluyen algo más de 1.050 plazas de aparcamientos. El empleo generado es de 400 empleos directos.

Las cubiertas vegetales mejoran el clima urbano (La Opinión)


Urbanismo organizó una jornada para analizar la jardinería como complemento a la bioconstrucción y a la arquitectura sostenible







LA OPINIÓN El Ayuntamiento de Málaga, a través del Gerencia Municipal de Urbanismo, organizó el pasado 15 de noviembre junto a Artbusto y la Asociación Española de Cubiertas Verdes una jornada técnica sobre cubiertas vegetales con el objetivo de analizar la jardinería como complemento a la bioconstrucción y a la arquitectura sostenible. 

Según uno de los ponentes, Hans J. Seeger, las cubiertas vegetales mejoran nuestro clima urbano, ahorran energía, reducen el peligro de inundaciones y disminuyen el ruido ambiental, producido por el tráfico rodado y aéreo. Durante el encuentro, Hans J. Seeger puso de ejemplo estudios científicos de distintas universidades, entre ellas la de Duisburg-Essen de Alemania, que explican que sobre una superficie de 25.000 metros cuadrados de cubierta vegetal «extensiva» se filtran 200 kilos de polvo fino contaminado por año. Asimismo señaló la investigación realizada por la Universidad de Portland sobre tres zonas ajardinadas sobre cubiertas de 250 hasta 500 metros cuadrados de superficie y un espesor vegetal entre 10 y 15 centímetros, con el resultado de que en invierno –la época de descanso vegetal- las cubiertas retenían aproximadamente 20% de las precipitaciones y en verano –la época de alta actividad vegetal- más del 50% de las precipitaciones.

Beneficios

Los expertos indicaron como beneficios ambientales la reducción del efecto «isla de calor», el aumento de la diversidad de la flora y de la fauna, la reducción de la contaminación ambiental y la retención de CO2 y producción de O2; así como beneficios para los ciudadanos y sus viviendas tales como reducción del consumo energético, aumento de los años de vida de la impermeabilización, retención de las aguas pluviales y reutilización de las mismas, reducción del gasto en inversiones para desagües y alcantarillado y reducción de la contaminación acústica.

La presentación de la jornada corrió a cargo del delegado municipal de Ordenación del Territorio y Vivienda del Ayuntamiento de Málaga, Diego Maldonado Carrillo. Posteriormente, intervino Hans J. Seeger, presidente de Honor de DDV (asociación alemana de jardineros para cubiertas) y miembro de IGRA (International Green Roof Association) con la ponencia Base técnica de cubiertas, en la que abordó la ordenación e incentivos, ventajas económicas y ecológicas de las cubiertas vegetales; formas, pendientes, sobrecargas y espesores de las cubiertas; impermeabilización, tipo de cubiertas, y aspectos generales de las necesidades específicas del sustrato y de plantas.

Artur Pereira Fernández, gerente de ZinCo Cubiertas Ecológicas SL y vicepresidente del gremio de empresas de jardinería de Catalunya habló sobre cubiertas especiales, con dificultades específicas, inclinadas, transitables y con acceso de vehículos, cubiertas sostenibles con almacenamiento y reutilización de agua de lluvia y casos excepcionales o con interés especial. Le siguió la exposición de casos prácticos a cargo de Juan Gálvez, técnico de la empresa Artbusto, sobre cubiertas ajardinadas con especial atención al proyecto del aeropuerto de Ibiza, solución técnica específica para cubiertas ecológicas cuyo aspecto se adapte al entorno natural y cubiertas ajardinadas con aislamiento térmico.
Una mesa redonda, moderada por el jefe del Servicio de Proyectos y Dirección de Obras del Departamento de Arquitectura y Conservación de la Gerencia Municipal de Urbanismo, Juan Antonio Marín Malavé, cerró la jornada. 

Centro y Malagueta, unidos por el Muelle Uno de Málaga (La Opinión)


El espacio integrará en la ciudad uno de los antiguos muelles, convertido en una zona de ocio y comercial






La fecha de apertura al público es inamovible el martes 29 de marzo, lo que conlleva una intensa actividad en el muelle y en el Paseo de la Farola para completar las obras dentro de la fecha. Durante todo el fin de semana se sigue trabajando a toda velocidad, tanto en las zonas comunes como dentro de los locales.
La fecha de apertura al público es inamovible el martes 29 de marzo, lo que conlleva una intensa actividad en el muelle y en el Paseo de la Farola para completar las obras dentro de la fecha. Durante todo el fin de semana se sigue trabajando a toda velocidad, tanto en las zonas comunes como dentro de los locales. Carlos Criado
MIGUEL FERRARY El martes se abrirá al público el Muelle Uno, la segunda gran actuación que integrará parte del recinto portuario en la ciudad y tras la inauguración en marzo del palmeral del muelle 2. Esto permitirá poner a disposición de la ciudad unos 56.000 metros cuadrados de espacio, de los que 14.000 metros cuadrados serán de uso comercial y de ocio. Una oferta en la que se ha prescindido de las habituales grandes cadenas que se encuentran en los centros comerciales, con una apuesta por tiendas y establecimientos hosteleros de calidad.

Esta propuesta ha creado unas expectativas positivas entre los comerciantes de La Malagueta y el Centro Histórico, que lejos de verlo como una competencia, aprecian en el Muelle Uno una oportunidad para reivindicar el entorno y complementar la oferta existente en el núcleo histórico.

El presidente de la asociación de empresarios de La Malagueta, Julio Gutiérrez, destacó que el impulso de recuperación del muelle 1 del puerto ya se empezó a sentir en La Malagueta hace dos años, con la creciente apertura de nuevos locales «y la modernización de los que ya estaban abiertos». «Se han abiertos nuevos negocios de ocio en Cánovas del Castillo, se ha incrementado la oferta de restauración con más calidad y los comercios especializados que ya había están mejorando su oferta», insistió Julio Gutiérrez, quien apuntó que ya quedan pocos locales libres y que espera que se ocupen en los próximos meses tras la apertura del Muelle Uno.

El representante de los empresarios de La Malagueta destacó que el proyecto permitirá integrar el puerto en su entorno, destacando además la apertura de la calle Vélez Málaga por aportar una conexión directa entre el puerto y La Malagueta. Además, mostró su esperanza en que la apertura de la entrada desde la Farola, que conectará con la terminal del dique de Levante, sirva para abrir una vía de comunicación con la afluencia de cruceristas que llegan a Málaga.

No obstante, Julio Gutiérrez afirmó que su asociación estaba a favor del primer proyecto planteado para el muelle 1 y que los cambios «hacen que no sepamos cómo va a quedar realmente».

Algo más crítica se mostró la presidenta de la asociación de vecinos de La Malagueta, Dolores Navas, quien criticó la anchura de la nueva acera de la calle Vélez Málaga, que ha eliminado plazas de aparcamientos para los vecinos. Tampoco está de acuerdo con los casetones instalados en el Paseo de la Farola para acoger las máquinas de aire acondicionado, que Dolores Navas calificó de «mamotretos que sólo harán ruido y nos contaminarán».

Centro Histórico

Los comerciantes del Centro Histórico, por su parte, consideran que la apertura del Muelle Uno no supone una competencia directa con el tejido comercial del Centro. Su presidenta, Trinidad Fernández-Baca, considera que en todo caso es una oferta complementaria al comercio tradicional de Málaga, ya que «por lo que tengo entendido son marcas que se pueden encontrar en otros sitios».

Fernández-Baca defendió la singularidad del pequeño comercio e insistió en que el Centro juega con la ventaja de tener una oferta turística muy completa para el visitante, al unir el patrimonio histórico con «comercios propios y un trato que sólo se da en los pequeños comercios de siempre».

«Todo suma y Málaga debe seguir un camino perspectivas de futuro y que el puerto se integre en la ciudad», afirmo la presidenta de los comerciantes del Centro.

Para la Confederación de Empresarios de Málaga (CEM) la apertura de esta zona comercial es «una excelente noticia, porque es un proyecto ansiado por los malagueños y que dará continuidad al palmeral del muelle 2», manifestó Javier González de Lara, quien recalcó que el proyecto le da «una dimensión moderna al puerto de Málaga, que entra en el siglo XXI».

Vélez quiere su propio convento (SUR)


El Consistorio considera que su inclusión en el patrimonio municipal serviría para revitalizar el centro histórico El Ayuntamiento se marca como reto hacerse con un monasterio del siglo XVI
27.11.2011 -

Vélez quiere su propio convento
El convento y la iglesia de las Claras se encuentran ubicados en la calle Félix Lomas, también conocida como Las Monjas. :: A. PELÁEZ
El Ayuntamiento de Vélez quiere tener su propio convento. No porque en el municipio exista un número de vocaciones exagerado, sino porque para el actual gobierno municipal del PP representaría un gran revulsivo para combatir el abandono del casco histórico de la ciudad. Se trata del antiguo Monasterio de Nuestra Señora de Gracia, conocido popularmente por los veleños como Convento de las Claras y que desde noviembre de 2009 está cerrado a cal y canto a la espera de ser transformado en hotel con encanto.
Inscrito en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz con la tipología de Monumento, el Monasterio de Nuestra Señora de Gracia de Vélez fue permutado por la comunidad de las hermanas clarisas por un nuevo convento en la carretera de Arenas, gracias a un acuerdo alcanzado en 2003 por las religiosas con la empresa local Conclave Nostrum S. L., una sociedad familiar constituida por el arquitecto Francisco Torres y su mujer ,Margot Zayas, que fue la única que se interesó por el ofrecimiento.
El alcalde, Francisco Delgado (PP), se ha marcado como objetivo alcanzar un acuerdo con los actuales propietarios del monasterio con el fin de incorporar todo el conjunto, que se configura como un solo edificio integrado por la iglesia y el convento con su claustro, el huerto y el compás, al patrimonio municipal. «Estamos convencidos de que con esta operación podremos revitalizar el casco histórico», declara Delgado, que confía en tener resuelta la obtención antes de que finalice la legislatura. «Es un objetivo a medio plazo», asegura el regidor.
Según el alcalde, la compra del convento, que se encuentra ubicado en la calle Félix Lomas, la misma vía urbana donde se ejecuta el Centro de Arte Contemporáneo, permitirá destinar el inmueble a uso cultural. «Ahora queda un arduo y largo camino por delante, ya que además de negociar con la propiedad es necesario valorar el inmueble y alcanzar un acuerdo con objeto de que el monasterio pase a ser municipal. Lo que tenemos que hacer a partir de este momento es ver cómo se hace el proceso», señala el regidor.
Origen del convento
El origen del monasterio se remonta al siglo XVI, con el establecimiento de las primeras clarisas en el municipio. Su construcción data de 1503, coincidiendo con la expansión de la antigua ciudad medieval amurallada, como parte del nuevo barrio extramuros en torno a la Puerta de Antequera.
El conjunto ha sufrido importantes transformaciones a lo largo de la historia como consecuencia de los terremotos de Lisboa (1755), que provocaron el derribo de la iglesia primitiva; y el de 1884, que exigió la remodelación de gran parte del recinto conventual. Sin embargo, para el Ayuntamiento ofrece enormes posibilidades como sede de todo tipo de actos culturales.
«Hace unos días hemos visitado el monasterio acompañados por el portavoz de Cultura del PP en la Cámara autonómica, Antonio Garrido Moraga, y hemos podido comprobar que se trata de un edificio con unas enormes posibilidades, sobre el que hay que aunar esfuerzos para que sea un elemento clave en el modelo de desarrollo cultural de la ciudad», apunta Delgado.