martes, 14 de julio de 2009

Las familias con problemas podrán aplazar parte del pago de sus alquileres con el IMV (La Opinión)

Unas 2.000 familias, con mensualidades de entre 175 y 300 euros, podrán solicitar un plan que les permita postergar una parte de la cuota de la vivienda


Alquiler. El gerente del IMV, José M. López Cerezo, y el concejal del área, Diego Maldonado. La Opinión

JAVIER GARCÍA RECIO. MÁLAGA Los ciudadanos que residen en viviendas de alquiler propiedad del Ayuntamiento de Málaga podrán acogerse mediante solicitud a un plan de pago que flexibilice el abono de dicho alquiler siempre que acrediten que se encuentran en graves dificultades económicas para hacer frente al mismo. La propuesta, presentada ayer por el concejal de Vivienda, Diego Maldonado, será llevada para su aprobación al próximo consejo rector del Instituto Municipal de la Vivienda (IMV).
El plan supondrá el aplazamiento de una parte de la renta de alquiler en un tanto por ciento que será distinto en cada caso.
El número potencial de familias que podrían acogerse a este plan es de 2.000, que es el número de viviendas de alquiler que gestiona el IMV, con unas mensualidades que oscilan entre los 175 y los 300 euros.
En cada caso se buscará un plan de pago "personalizado" a cada familia y a las necesidades que afronten, para que puedan aplazar una parte del pago del alquiler hasta que su situación cambie y puedan devolverlo.
Para la obtención de la reducción temporal de la cuota de alquiler cada familia deberá firmar un acuerdo con el IMV que contenga como requisitos un informe de los servicios sociales que acredite la situación económica y social de la familia y una autorización para recabar información en cualquier organismo que pueda aportar datos sobre la situación económica y social del solicitante. En lo que concierne al plan de pago, el acuerdo debe establecer la cuota que se vaya a pagar, el límite temporal del acuerdo y un calendario de pago de las cantidades que se aplazan.

Aplazamiento. Maldonado aclaró que, al tratarse de dinero público, las familias no podrán aplazar la totalidad del pago, aunque señaló que "no hay ni un mínimo ni un máximo exigido". "Cada familia aportará una cantidad en función de sus ingresos y su situación, de forma que la cantidad pendiente de abonar se prorrateará entre los recibos que el inquilino tenga que pagar tras solventarse su situación. Se abonará al mes o bien, al ser viviendas con opción a compra, se acumulará al precio del inmueble".
Las propuestas serán estudiadas por un equipo técnico del IMV y, posteriormente, se trasladarán al gerente. El plazo de duración será de un año, con posibilidad de renovación si la situación se mantiene, explicó, al tiempo que incidió en que "la medida persigue acercar el apoyo municipal a muchas familias que lo necesitan y que sufren las consecuencias de la crisis".

Cercanía. El concejal de Vivienda insistió en que la idea que "nos guía" no es otra que desde las instituciones públicas "estar lo más cerca posible de los problemas de los ciudadanos para poder ayudar a su resolución".

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