El desarrollo comercial de la ciudad permitió que abrieran nuevas casas de baños en la capital, algunas incluso con una plaza de toros
María Pepa Lara García 28.07.2013 | 11:22
Las casas se baños de agua dulce situadas en el interior de la ciudad experimentaron un auge desde el punto de vista comercial en el siglo XIX, su utilidad era puramente higiénica, aunque al mismo tiempo sirvieran de lugar de reunión. No hay que olvidar que en las casas particulares de entonces no había cuarto de aseos e incluso, en la mayoría de ellas, ni agua corriente, y se abastecían de las fuentes o de pozos particulares.













